Política y sanidad no son un buen binomio. Más bien se repelen porque los intereses de la primera es habitual que no coincidan con los de la segunda. Verónica Casado ha pasado, en sólo unos meses, de ser la política de la Comunidad mejor valorada por los ciudadanos (por encima de Mañueco e Igea, según el sondeo de El Norte de Castilla del mes de junio), a convertirse en la dirigente de la que más veces se ha pedido su dimisión. Blanco de las críticas también sociales, es el objetivo a batir en el Gobierno autonómico con la ‘ayuda’ del ‘fuego amigo’ que procede de las filas del PP, el socio de Ciudadanos, la formación con cuya mano dio el... Ver MásDe España https://ift.tt/2ZsQr5x






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