viernes, 23 de octubre de 2026

Pesca, bachillerato y la normalización del TDAH: Giménez renace en La Coruña

«Desde el momento en el que salí, está claro que di un paso a un costado. Por eso, cada vez que vuelva, me va a generar unos recuerdos que para mi vida son imborrables». Con estas palabras se refería José María Giménez (31 años, Toledo, Uruguay) hace unos días a su querido Atlético de Madrid, equipo en el que militó 13 temporadas, donde disputó 384 partidos oficiales y con el que conquistó dos Ligas, una Europa League y dos Supercopas, una de España y otra de Europa. Intenso amor al que se enfrentará por primera vez en su carrera este sábado ( 21.00 horas, Movistar Plus ) durante la visita al Metropolitano del Deportivo de A Coruña , escudo que defiende el central desde el pasado verano en condición de cedido. Cuando Giménez abandonó la disciplina rojiblanca, solo puso una condición: que no existiera cláusula del miedo y que pudiese enfrentarse a sus antiguos compañeros. Dicho y hecho. Sin embargo, por mucho que Giménez quiera normalizar la situación y pasar página, el campo madrileño será un hervidero de emociones esta noche. Nunca pudo despedirse en persona de la afición que lo idolatró durante más de una década debido a que su traspaso al conjunto gallego se produjo después del Mundial del pasado verano, con las competiciones de clubes aún en la parrilla de salida. Es por eso que los colchoneros, una vez finalizado el partido, se entregarán una última vez al uruguayo, aunque vista otros colores. Un colofón a una trayectoria de leyenda en el Atlético que ni mucho menos disimula la nueva y feliz vida del central en el noroeste peninsular. En términos futbolísticos, ha sido titular en los seis encuentros que ha disputado con el Deportivo desde su fichaje en el último día de mercado, invisibles aquellos problemas musculares que tanto l0 lastraron durante su etapa en el Metropolitano. Tal ha sido su impacto en el vestuario blanquiazul que incluso fue elegido el pasado agosto como uno de los capitanes pese a solo llevar unas semanas en la disciplina. Es el ojito derecho de la afición, el líder indiscutible de la zaga coruñesa y, al mismo tiempo, predica con el ejemplo para intentar moldear a los jóvenes talentos defensivos, como Noubi, Bright Ede e incluso Loureiro. De hecho, Giménez, según fuentes consultadas por este periódico, se siente muy cómodo durante los entrenamientos con los canteranos y ha hecho muy buenas migas con futbolistas como Yeremay, Mella o Bill Nsongo, con los que bromea en abundancia, aunque sigue manteniendo un contacto por WhatsApp casi diario con sus excompañeros del Atleti. Pero más allá de su liderazgo y su gran carácter, en la ciudad deportiva de Abegondo destacan su trato exquisito con todos los empleados del club, desde los recogepelotas hasta los cocineros de la cafetería. Reniega el uruguayo del papel de divo, que podía ser hasta comprensible dada su categoría futbolística, para apostar por la humildad como método para la integración. Pese a todo, sus hábitos fuera de los terrenos de juego son los que explican su renacer futbolístico en el Dépor. Para empezar, Coruña, con un clima húmedo, bañada siempre por el mar y donde las cuatro estaciones caben en un mismo día, hace sentir muy cómodo al charrúa, pues existen unas condiciones climáticas muy similares a las de Montevideo, bañada por el Río de la Plata y muy cerca de Toledo. De hecho, el sudamericano se ha reencontrado en la ciudad con uno de sus grandes aficiones: la pesca. Si en Madrid las opciones eran muy limitadas para ejercerla, en Coruña es habitual ver a Giménez por las mañanas echar la caña en diferentes zonas, e incluso ya ha podido hacerse con unas cuantas lubinas de cierta categoría. «Es un coruñés más», aseguran desde el equipo sobre Giménez, que ya busca casa y colegio para sus hijos en Oleiros, un municipio con mucho caché al norte de la urbe. Un lugar en el que no solo vivirá, sino desde donde proseguirá con su crecimiento personal, pues, como él mismo confirmó en una entrevista con la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales, está decidido a finalizar los estudios de secundaria, los mismos que tuvo que dejar a una edad muy temprana al convertirse en futbolista profesional. «Estoy participando en el curso, que es organizado por Mutual, para poder terminar el bachillerato y, cuando esté acabado, pueda estudiar otra carrera. La realidad es que dejé la vergüenza de lado y dije: 'Quiero aprender, quiero ganármelo'». Además, en la misma entrevista, confesó que tiene TDAH, lo que comúnmente se conoce como Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad , que también posee su hijo de ocho años. «Cuando me cuentan que es hereditario, me pongo a llorar. Se lo tuve que transmitir a mi hijo: 'Sos especial, como papá, y tenemos que tomar una pastilla todas las mañanas'», declaró. Un escenario al que Giménez se enfrentará en su nueva casa, en La Coruña, una ciudad que, desde que la pisó, le ha fascinado. «Me enamoró. Es increíble, es preciosa. Su gente, sus calles, su mar... Mi familia y yo nos adaptamos muy rápido. Me fui unos días con la selección y ya quería volver».

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jueves, 22 de octubre de 2026

Benjamín Noval: «Espero no perder el instinto asesino con los profesionales»

Las respuestas son breves y directas al grano por parte de Benjamín Noval (Pola de Laviana, 18 años). El doble campeón del mundo júnior, un adolescente aún, es la joya de la corona del ciclismo español. Un corredor llamado a empresas grandes si se valida su hoja de servicios en las categorías inferiores. Pero esto no son matemáticas. Tadej Pogacar, el dios sol del ciclismo, nunca ganó un Europeo o un Mundial júnior. Fue tercero en 2016 en su mejor participación. A Noval, hijo del exciclista asturiano gregario de Contador y Armstrong, lo avala un repertorio infinito de triunfos. En 2017 debutará como profesional con el Netcompany-Ineos. Antes habla con ABC. Con un padre ciclista, ¿pudo elegir otra profesión? Podría haber sido cualquier otro tipo de persona o deportista. Mi padre nunca me metió ninguna presión para que anduviese en bicicleta. Si ando en bici, tanto yo como mi hermana, es porque queremos; no tenemos ninguna obligación ni presión por hacerlo. Estoy agradecido con poder hacer lo que me gusta, disfrutar y estar con los amigos, sin que tus padres te hayan apuntado a algo solo porque ellos quieren. Ya ha dicho que es ciclista para ganar, no para ayudar, como hizo su padre... Si tengo que ayudar, por supuesto que ayudo, pero ganar te da una motivación extra y a mí en especial me atrae más. De cara al año que viene voy a trabajar e intentar ayudar lo máximo al equipo (Ineos), creo que será necesario. Su padre ejerció toda la vida como gregario con Contador o Armstrong. No sé si lo llegó a ver correr. Seguro que lo vi correr. Estuvo cinco años en activo desde que yo nací, así que sí, aunque no me acuerdo mucho. ¿Qué le dice? ¿Qué le enseña de esta profesión? A tener calma y a saber identificar los puntos importantes en cada momento de la carrera. Que una persona que ha sido ciclista profesional te pueda ayudar en el día a día o dar consejos es muy positivo. Eres un ciclista muy polivalente. Ganas en crono, en ruta, en mountain bike, en ciclocross... ¿Cómo es dedicarse a tantas disciplinas y hacerlo siempre bien? De momento ha ido todo demasiado rodado. Ahora hay que centrarse un poco más en la carretera. Me gusta innovar y probar cosas nuevas; todas las modalidades me gustan excepto la pista, que la vez que lo probé no se me dio muy bien. En las demás, de momento, la cosa va bastante bien. ¿Cómo es la sensación de atacar y saber que no te pueden seguir? En el Mundial no ataqué sabiendo que nadie me iba a seguir; ataqué más bien para mover la carrera. Sabía que era un punto importante y la verdad es que me fui solo. Hasta que no estaba en cabeza no lo pensé. Una vez te ves ahí, dices: «Ahora ya no queda otra que tirar para adelante y darlo todo hasta la meta». ¿Es un ciclista atacante por encima de todo? Sí, me gusta atacar y tengo confianza en mí mismo. Esperemos seguir así a ver qué tal el año que viene. Hacía 32 años que un español no era campeón del mundo júnior (Miguel Morrás). Ni grandes estrellas como Indurain, Contador, Chava Jiménez o Valverde lo consiguieron. ¿Qué le dice esto? Indica que vas por buen camino, pero no por ganar el Mundial júnior vas a ser un gran ciclista profesional. Todos los nombres que has dicho no fueron campeones del mundo en esta categoría y después se convirtieron en grandes profesionales. No me puedo comparar con los campeones españoles ni mucho menos; me falta mucho camino por recorrer. Vamos a mantener la calma, seguir entrenando y disfrutando de la bici. Si después puedo conseguir tanto como ellos, sería un honor. Ahora todo es disfrutar, ¿no? Sí, disfrutar. Está claro que no deja de ser un trabajo. Hay días en los que no quieres entrenar, pero no te queda otra. ¿Disfruta con lo que hace o se lo toma como un trabajo? Disfruto, pero por supuesto que me lo tomo como un trabajo. Me levanto por la mañana como cualquier trabajador, entreno, hago lo que me toca y el resto del día descanso. Intento ser una persona normal: entrenar por la mañana y por la tarde ser uno más. ¿Qué ciclista es? ¿Ambicioso, decidido, más motor, más cabeza? Soy un corredor ambicioso al que le gusta ganar e ir a por las carreras. Aparte, creo que soy buen compañero y cuando tengo que ayudar a alguien, lo hago sin dudarlo. No cabe duda que tiene instinto asesino. De momento sí. Espero no perderlo en profesionales. Tengo esa pasión por ganar y salir siempre a dar el máximo; espero seguir con ello y no cambiar. ¿Qué tipo de corredor se imagina que va a ser? ¿Grandes vueltas, clásicas, escalador, rematador? No sé lo que voy a hacer. Hay que esperar al año que viene, ver cuál es mi sitio dentro del pelotón y a partir de ahí decidir qué rol debo asumir en cada carrera y cuál es mi mejor versión para ayudar al equipo y a mis compañeros. Pero por lo que ha sentido hasta ahora, ¿qué perfil cree que puede tener? Puedo pasar bien la montaña y en el llano con repechos se me puede dar bastante bien. Aun así, eso no se sabe hasta que estás en la máxima categoría. Para el año que viene y los siguientes ya lo sabremos. ¿Ha subido en carrera puertos largos de una hora, estilo Tour? En el Tour de Valromey tuvimos una contrarreloj de 45 minutos que se me dio bastante bien. También estaba en otro peso distinto al del Mundial. En cada momento del año tienes que tener un peso y una forma de correr diferente porque no todas las carreras se adaptan igual. En ese momento estaba más mentalizado para subir y se me dio bastante bien. ¿Cuáles son sus referencias ciclistas? Contador, mi padre por supuesto y toda esa época. De los de ahora, Vingegaard, Pogacar, Remco y todos los que destacan son en los que te fijas. Hay mucha expectación entorno a usted. ¿Prefiere que no sea así o le supone una motivación extra? Para nada tengo presión. Voy día a día, no pienso en lo que voy a hacer mañana y mantengo bastante la tranquilidad. Para el año que viene ya me pondré nervioso. Lo normal al dar el salto a profesionales es pasar de ganarlo casi todo a no ganar casi nada. ¿Está preparado para no ganar? Estoy concienciado de que es muy complicado. Antes de ganar primero tienes que ayudar. Ese será uno de los objetivos del año que viene: intentar ayudar al equipo lo máximo posible. Después, si las piernas me lo permiten y puedo ganar o disputar carreras, será otro objetivo. ¿Por qué fichó por Ineos? Fueron los que me ayudaron desde el principio. Había otros equipos interesados, pero hay que mirar la oferta deportiva que te propone cada uno. Pienso que Ineos es uno de los mejores equipos para desarrollarme con tranquilidad y sin la presión de tener que disputar. Les falta un corredor para las grandes vueltas... Tienen grandes corredores como Onley, Arensman o Bernal, que son ciclistas de un nivel muy alto. Ahora mismo no te puedes comparar con Pogacar o Vingegaard, que están a otro nivel y marcan la diferencia, pero los demás no son para nada malos y andan muchísimo. Se habló mucho en su momento de que iba a ir a Movistar. ¿Sabe por qué no se hizo la operación? En principio nunca hablé como tal con Movistar, así que no sé por qué no se dio. Ineos fue el primero en contactar conmigo desde el principio y después no tuve ninguna duda. ¿Puede aclarar qué sucedió en el episodio con Pepe Martí (preparador valenciano suspendido por el caso Armstrong)? Son cosas de las que no se tiene que hablar ahora y no tengo por qué decir nada.

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El Betis visitará a un eufórico Celta tras remontar en Glasgow al Celtic (1-2)

Tras la victoria ante el Feyenoord en la Champions, el Betis retomará LaLiga con la visita a Balaídos para medirse al Celta este domingo a las 16.15 horas. Un duelo entre dos equipos que participan en competiciones europeas y en el que los verdiblancos también se medirán a un conjunto en buena dinámica, después de su remontada en Glasgow ante el Celtic con un doblete de Javi Rodríguez para lograr el primer triunfo de la temporada en la Europa League. Fue un partido con alternativas, en el que Celta fue mejor que su rival, pero que se complicó en el inicio del segundo tiempo con el gol local . Había realizado algunas rotaciones Claudio Giráldez en el once, como suele... Ver Más

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miércoles, 21 de octubre de 2026

El Betis le dice 'Te quiero' a la Champions (1-0)

Este Betis le ha dicho ' Te quiero' a la Champions . Como le cantaron los suyos cuando el Feyenoord buscaba esa igualada a la desesperada. Una Cartuja que estalló cuando Simone Sozza pitó el final del partido. Sí, este Betis quiere más. Un pleno de victorias que lo coloca entre los cinco mejores equipos de la competición. Esta vez fue un tanto de penalti de Isco, pero, sobre todo, una demostración de madurez. De acelerar y templar cuando tocaba. De estar enchufado y conectado como también lo está su gente. Es la Champions, pero el Betis parece que lleva toda la vida con los mejores del continente. Lee los partidos y tiene la capacidad para jugarlos. Al ataque cuando... Ver Más

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martes, 20 de octubre de 2026

Dobles sesiones, mimos con el fisio Iván y un respiro para Cucurella: Diomande, 'el alemán' que amenaza a Vinicius

La pasada semana, cuando el Madrid se levantó en Roma, remontada que sumaba a una complicada victoria ante el Villarreal por la roja a Vinicius , Juni Calafat sonreía en su intimidad a modo de desahogo. El gran valedor del fichaje de Diomande por el Madrid sabía que sobre sus hombros también estaba el peso de haber pagado por el costamarfileño la mayor cantidad de dinero por un jugador en la historia del club. Y, a cambio, hasta el parón de selecciones, solo se habían visto pinceladas, lo que provocó un runrún que no sumaba a este Madrid de dos temporadas en blanco y muchas dudas en el proyecto 2.0 de Mourinho. «Al final no os equivocasteis con él», le dijeron a Juni días atrás, en referencia al fichaje. Y es que el atacante suma ya tres titularidades consecutivas ante Villarreal, Roma y Sevilla, y la sanción de Vinicius le asegura tres más seguidas en el Camp Nou, El Sardinero y Mestalla. Veremos si también apuesta de inicio por él Mourinho esta noche ante el Leipzig , donde jugó la pasada temporada, pero, si no es así, será para darle un respiro pensando en el clásico: «Intocable es el escudo. No me gusta el concepto del jugador intocable. Lo que hace a un jugador intocable no es el estatus, ni el precio, ni llevar el brazalete, ni los títulos… lo que le hace intocable es su rendimiento», dijo ayer Mourinho cuando se le cuestionó sobre esa competencia entre Vinicius y Diomande. El jugador africano llegó algo decepcionado al parón de septiembre por sus pocos minutos. Había apretado al Leipzig, rival esta noche de los blancos en la tercera jornada de la fase liga de Champions , porque su sueño era jugar en el Madrid, se puso a disposición de Mourinho en cuanto el fichaje se oficializó y desde entonces se ejercita en Valdebebas en dobles sesiones. Las habituales matutinas con sus compañeros y por la tarde acude de nuevo a la ciudad deportiva del Madrid para potenciar su preparación diaria y, además, ponerse en manos de Iván, uno de los fisios más respetados en el vestuario del Madrid y con el que Diomande ha congeniado desde el minuto uno. «Es un chaval muy noble y solo piensa en el fútbol», cuentan dentro del club, «felices» de que por fin le haya llegado el premio a su trabajo. Noble y currante. Y, si sigue con su creciente evolución, con pinta de convertirse en un futbolista muy importante en el Madrid, como ya lo fue en sus escasos seis meses en el Leganés y en la temporada que jugó en el RB Leipzig, donde pasó de llegar tarde a los entrenamientos (realmente no era tarde, sino muy pegado a la hora marcada) a hacerlo 90 minutos antes. De ahí que se ganara el apodo de ‘el alemán’, por la disciplina que adquirió en sus nueve meses en Leipzig: «Por méritos propios se ganó ese apodo. Llegó algo despistado, pero enseguida mostró una madurez impropia de su edad y solo se dedicó a entrenar, cuidarse y honrar el pacto con su hermana», explican desde el club alemán. En Leipzig, muchos aficionados y compañeros le comparaban con Nico Williams por su velocidad en la conducción de la pelota, su capacidad para jugar en ambas bandas, el dominio de las dos piernas, la habilidad en el regate y las ayudas defensivas. Esa última, una de las grandes virtudes que ha hecho ganarse la bendición del 'staff' de Mourinho, que más contrasta con Vinicius y que ya resaltó en el Leipzig: «Trabajaba mucho para el equipo. Tanto en la presión, sello habitual de nuestro estilo de juego, como en los retornos defensivos cuando teníamos que correr hacia atrás. Su actitud era ejemplar y contagiosa para sus compañeros». Un trabajo que se ha visto en estos partidos sin Vinicius. Con uno menos ante el Villarreal, sin el brasileño ya en el campo en la segunda mitad de Roma y en el encuentro contra el Sevilla, Cucurella ha vivido sus tres momentos más tranquilos de su corta etapa en el Madrid. El internacional español no tiene el mismo trabajo, ni ayuda, cuando su compañero de banda es Vinicius a cuando es Diomande, y eso lo sabe perfectamente Mourinho. Como también lo vio Txema Indias, el responsable de su fichaje en el Leganés: «A nosotros nos llegó a jugar algún partido de carrilero. Ocupaba toda la banda, en ataque y en defensa, donde se sacrificaba muchísimo. Tiene piernas de sobra para hacer ambos recorridos. Y lo que es más importante, la mentalidad y la conciencia de que ese trabajo defensivo es fundamental en su juego».

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El PSG devuelve al Barça a la provincia

El Barça empezó desconfiando del balón y con Joan García como el único jugador que sabía lo que tenía que hacer para repeler los ataques franceses. El Barça parecía el París sometido al pillaje brutal de los últimos días. Un poste, dos remates parados milagrosamente por el portero y una sensación de vulnerabilidad de la que tantas veces habíamos advertido cuando el equipo de Flick jugaba contra rivales menores, y que sin embargo eran capaces de crear momentos de angustia a la frágil defensa barcelonista. El Barça no perdía la compostura, trataba de llevar el partido a su terreno y de brillar en sus virtudes, que las tiene, y muchas. Pero el PSG sabía explotar los defectos de su rival para proyectar sus mejores recursos y tenía mayores ganancias. Gordon hacía lo que podía y era poco. Los franceses sabían más lo que hacían que el Barça, pero el Barça no estaba lejos de adelantarse en el marcador y volver estériles los esfuerzos del siempre pesadísimo Luis Enrique. Qué pesado y qué intensito el asturiano. No es para quitarle méritos, pero ya está bien. Dembélé se rompió y tuvo que ser sustituido por Ferran Torres. Raphinha casi marca, Lamine también. El PSG tenía más autoridad pero el Barça -sin ser el tanque que arrasa a los rivales menores en La Liga- creaba más peligro. Ferran pudo marcar pero se encontró a un Joan García majestuoso que lo evitó. Dani Olmo confirmó su naturaleza trágica que consiste en marcar poco y lesionarse mucho: por eso se lo sacó de encima tan fácilmente el Leipzig. Fermín lo sustituyó. El recital de Joan García se extendió sobre la noche como si la Policía hubiera ganado a los manifestantes y en una jugada paró tres remates seguidos que fueron providenciales para que El Barcelona continuara existiendo. Sin duda este chico ha sido el mejor fichaje que ha hecho el club en los últimos tiempos. Pero ni Joan García ni nadie pudo hacer gran cosa contra el balón partido por Lamine y que Doué remató quirúrgicamente a gol. Un gran disparo, preciso, ajustado, que daba forma a la superioridad del juego de su equipo pero que en modo alguno sentenciaba el partido ni cuestionaba los argumentos con los que el Barça se había presentado en París. Joan García continuaba siendo el mejor jugador de su equipo, y salvo el gol, paraba todo lo que se le ponía por delante. El vendaval de los franceses se volvió como las piedras de los estudiantes contra la Policía. El Barça en Europa parece el Betis, es decir, una joven promesa aún por madurar en los partidos importantes. De otra pérdida de Lamine pudo marcar el PSG el segundo, pero el Barça tuvo suerte en primera instancia, y en la segunda, a su gran portero atajando el peligro.   La maquinaria del PSG siguió ejerciendo su dominio en la segunda parte de un modo demasiado abrumador para un equipo como el Barça. Joan García era el único motivo por el que Flick podía continuar pareciendo un gran entrenador europeo. Y sin embargo el Barça continuaba inoculando sus dosis de veneno, lejos de dominio pero cerca del gol, y Xavi Espart surgido de la nada, y sin más méritos de los estrictamente atribuibles a la jugada concreta, consiguió empatar. Además, el PSG perdió a Marquinhos y a Kvaratskhelia. En el Barça, Bernal, Pedri y Raphinha fueron sustituidos por Rodri, Gavi y Adeyemi. Los franceses empezaron a perder fuelle y el Barça fue a por el partido, pero justo lo contrario que pasó en los momentos de dominio del PSG, en los que el Barça consiguió el empate, la defensa visitante se descuadró en dos ocasiones y la segunda bastó a los de Enrique para rematar el 2-1 por la escuadra. Brillante cabezazo de Hernández a la salida de un córner. Balde entró por Espart. Lamine empató de un golazo también por la escuadra pero la noche aún tenía guardado un instante de luz para Vitinha, que de otro disparo ajustadísimo parecido al de Doué volvió a adelantar a su equipo. Fabián marcó el cuarto para subrayar que el dominio provincial del Barça es insuficiente para conquistar Europa.

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lunes, 19 de octubre de 2026

El síndrome muscular del Atlético

Siendo una obviedad mil veces repetida en entrevistas y salas de prensa, no es menos cierto que las lesiones nunca vienen bien a ningún equipo de fútbol, pero algunas fastidian más que otras. Y la de Cristian 'Cuti' Romero llega en un momento en el que su figura como líder de la defensa del Atlético había convencido, incluso entusiasmado. El central argentino sufre una distensión muscular sobrevenida durante el partido de Liga jugado el sábado ante el Espanyol en Barcelona. No viajó a Alemania para jugar este martes ante el Stuttgart (21:00h, Movistar Liga de Campeones 2) en la tercera jornada de la fase de Liga de la Champions y lo más probable es que se pierda también los encuentros del campeonato doméstico ante Deportivo y Levante. Romero fue contratado para ocupar el puesto de Giménez, central que tras militar 13 años en el Atlético se marchó cedido en septiembre al Deportivo, club gallego recién ascendido a Primera. Durante su etapa como jugador rojiblanco el uruguayo sufrió numerosas lesiones musculares , y desde su aterrizaje en La Coruña no ha tenido percance alguno. Algo parecido le ha sucedido a Lemar. Durante el lustro que vistió la camiseta rojiblanca se contabilizan una decena de percances musculares. El año pasado, cedido en el Girona, el centrocampista francés se lesionó una vez. En el Elche, también cedido por el Atlético, no ha causado baja en lo que va de curso 2026-27. ¿Cuáles son las razones de esa diferente salud deportiva de los futbolistas en función del club en el que juegan? «Un jugador que está en un club como el Atlético, que tiene que jugar tres días por semana todo el año, con la exigencia del Atlético, está sometido a gran presión, a enorme exigencia física y mental», señala el doctor Pedro Ripoll. Y recuerda el caso de Milito, exfutbolista argentino: «Vino al Real Madrid y lo echaron para atrás en el reconocimiento médico. Lo fichó el Zaragoza y le fue fenomenal, pero va al Barcelona y al poco tiempo cae lesionado». «Es lógico que cuando la exigencia del equipo en el que militas es mayor, la tuya individual también es mayor, y entonces puedes tener mayor tasa de lesiones», añade el director del Centro Médico Ripoll y De Prado. El doctor Víctor Laínez lo tiene claro: «Hay una cosa que me molesta mucho y es que cuando hay lesiones en los equipos a quien cesan es al médico. Y el médico no lesiona a nadie, ni da patadas, ni propone programas de preparación física... Puede ayudar y decir: 'yo creo que habría que hacer un descanso aquí', pero cesan al médico, nunca al preparador físico». «No es que yo vaya contra la figura del preparador físico, todo lo contrario, pero a mí me parece que cuando hay lesiones musculares repetidas en un club, el problema viene por la preparación física. O es eso o es mala suerte, solo hay dos opciones», abunda Laínez, traumatólogo especializado en lesiones deportivas, sobre todo osteoarticulares y musculares. «Quizás lo que hay que hacer es una revisión del plan de preparación física y de las cargas que se proponen en cada momento de la temporada. Y esto se confirma cuando jugadores que se han lesionado con frecuencia se marchan a otro club y ya no se lesionan o se lesionan menos», añade. El doctor Laínez también se refiere a la influencia de la exigencia diferente que supone formar parte de la plantilla de un equipo grande: «Cuantos más partidos haces, más probabilidades tienes de lesionarte porque tienes menos tiempo de descanso, más sobrecarga, más minutos en las piernas... Cuando al músculo no le das opción de recuperarse como debe, pues la carga y la fatiga se van acumulando y al final el músculo se rompe. Y ahí sí que no es culpa ni siquiera del preparador físico». Y luego, en ese mismo escenario, está el apartado mental. La presión que se vive en los clubes de la élite mundial. «Influye y mucho -afirma rotundo Víctor Laínez—. Hay un grandísimo ejemplo, el de Iniesta en 2010. No se había lesionado nunca y ese año tuvo una lesión muscular que casi le cuesta ir al Mundial que acabamos ganando con su gol. Aquella lesión muscular ocurrió después de sufrir la muerte de su amigo Dani Jarque. Pienso que eso influyó mucho en él, pues creo recordar que era su primera lesión muscular». «Esos factores psíquicos son importantes, claro. La imagen del estrés sería la de alguien apretando los dientes. De hecho, cuando alguien nota estrés dice: 'estoy tenso'. Y en esos momentos el nivel de contractura y tensión muscular es mucho más grande», concluye. Jon Pérez, preparador físico del Peñíscola, equipo de la Primera división de fútbol sala, lo resume en tres conceptos: «Intensidad, concentración y estrés». Y apela también a la diferencia que supone jugar en un equipo «con gran carga de partidos, que juega cada tres días y que, por tanto, tiene mucho menos tiempo de recuperación». «El músculo se puede resentir, los jugadores tienen que hacer largos viajes y luego está el estrés que afecta a las relaciones hormonales. No es lo mismo luchar por el objetivo de llegar a sumar equis puntos que estar obligados a ganarlo todo», explica Pérez. Además del Cuti Romero, la otra ausencia notable en la actualidad es la de Koke. Al centrocampista madrileño le diagnosticaron una lesión en el bíceps femoral izquierdo, también de carácter muscular, justo antes del duelo ante el Espanyol. El regreso del capitán está previsto para el fin de semana del 8 de noviembre, cuando el Atlético recibe al Barcelona en la Liga. En el anterior mes, septiembre, se contabilizan otros tres percances de índole muscular, todos ellos referidos a tres importantes piezas de la plantilla de Simeone. El principal, por la creciente jerarquía en la creación de fútbol que exhibe desde su regreso al césped, el de Pablo Barrios, recientemente recuperado tras un mes de ausencia por una afección en el muslo, concretamente una lesión miofascial de bajo grado en la pierna derecha. Otro teórico titular, Grimaldo, sufrió unas molestias estando concentrado con la selección española durante el calentamiento previo al partido entre España y Croacia. Regresó a Madrid y, gracias precisamente al parón por los compromisos internacionales, le dio tiempo a recuperarse de lo que fuer una sobrecarga muscular en el cuádriceps y muslo izquierdo sin perderse ningún partido. Peor le fue a Julián Álvarez. También reportó molestias musculares tras la ventana internacional de selecciones, lo que le obligó a estar un par de semanas de baja. Antes, en plena pretemporada, cayó Sorloth. El delantero noruego arrastró una contractura muscular más de lo previsto. Lo que se calculó en principio en tres o cuatro semanas acabó rozando los dos meses de ausencia. También dio un susto muscular menor en agosto uno de los nuevos, Hjulmand. Afortunadamente, el centrocampista danés se recuperó y pudo iniciar la temporada con normalidad. Con todo, Pedro Ripoll, traumatólogo y colaborador de ABC, tiene una visión optimista de la situación médica del Atlético: «En este momento, el número de jugadores lesionados es similar al año 24-25. En la temporada pasada hubo un incremento muy importante de lesiones musculares, pasaron de 16 a 29. Y este año llevamos ocho, de las cuales solo dos son significativas».

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El Rayo perdona con uno más en el estreno de Carvajal con el Getafe

El Rayo Vallecano no consiguió pasar del empate (1-1) en el Coliseum pese a jugar con un efectivo más sobre el terreno de juego desde el minuto 28, cuando los de Beñat San José disfrutaban de un gol de ventaja. 150 días después de su último encuentro, Dani Carvajal volvió a vestirse de corto en partido oficial, debutando con la colores del Getafe ante su nueva afición, que lo recibió entre aplausos. Los de Bordalás consiguieron rescatar un punto que después de la expulsión de Djené parecía tarea imposible. Con este empate que define el término de la jornada, Rayo Vallecano y Getafe se posicionan en los puestos decimotercero y decimocuarto , ambos con un total de 9 puntos. En el minuto 12, la grada del Getafe también se unió al «Tebas, vete ya», cántico que lleva recorriendo los estadios de Primera División durante toda la jornada. El descontento de la afición azulona no se centró únicamente en la figura del máximo mandatario de la Liga, sino también en la del colegiado, Jon Ander González, que recibió un «¡Fuera, fuera!» poco después de los coros contra Tebas. Álvaro García adelantó al Rayo con un gol tempranero en el minuto 11, tras una asistencia de De Frutos que le dejó solo contra Soria. El encuentro se ponía todavía más de cara para los de Beñat San José en el 28, cuando Djené fue expulsado por una falta sobre el propio Álvaro García al borde del área. Antes del descanso, Camello perdonó una ocasión clarísima para hacer el segundo y el Getafe respondió acto seguido con un cabezazo de Ünal que obligó a Audero a intervenir con un despeje que expulsó el balón con ayuda del palo . Paradójicamente, la superioridad numérica de los franjirrojos pareció afectarles en contra. Apenas comenzaba la segunda mitad, Satriano se infiltró en el área de Emil Audero para subir el empate definitivo en el marcador. El Rayo reaccionó y comenzó a asediar la portería de David Soria, pero el gol terminó resistiéndose. A pesar de las circunstancias, con el Getafe encerrado atrás y los franjirrojos atacando, los de Bordalás encontraron una oportunidad para lanzarse al contraataque y de nuevo, Martín Satriano, estuvo a punto de anotar el gol que hubiese servido a los locales para sellar la remontada, pero Audero salvó a los suyos con un paradón espectacular.

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domingo, 18 de octubre de 2026

El Madrid golea al Sevilla y llegará al clásico a seis del Barça

El Madrid llegará al clásico del próximo domingo con seis puntos de desventaja sobre el Barça. Por fin, un partido tranquilo para los de Mourinho, que pasaron por encima del Sevilla con un partido de más goles que fútbol, de más intensidad que buen juego. Pero eso también vale. Un encuentro, otro más, con lío arbitral, aunque en esta ocasión por una polémica acción que podía haber supuesto la roja a Güler, todavía con 0-0 en el marcador. En el minuto 23, una acción de ataque del Madrid por banda izquierda tuvo una trama aparte en el carril central. Allí, Arda y Peque corrían y se repartían 'caricias' hasta que el jugador del Sevilla acabó en el suelo y sus compañeros exigiendo explicaciones a Busquets Ferrer. En la disputa por la posición y por acompañar a la jugada, el turco acabó soltando su brazo izquierdo sobre el atacante hispalense. A ojo de halcón, que esa fue la mejor toma de la retransmisión, quizás en la cara, pero ni el peor notario hubiera dado fe de ello. En pleno 2026, en todo un Santiago Bernabéu, no hubo una sola repetición digna para certificar que Arda le soltó un codazo a Peque que podría haber supuesto su expulsión o que el jugador del Sevilla exageró el golpe. No es serio. Jugó el Madrid con tres cambios respecto a la remontada de Roma. Premio para Endrick y Arda, claves en la épica victoria en el Olímpico. Y regreso a la titularidad de Huijsen, 'castigado' en Champions tras su expulsión en el derbi. Valverde repetía en el once, pero esta vez ya directamente en el lateral derecho. Es el mejor '2' de este Madrid, de largo. Habla muy bien del uruguayo y bastante mal de la dirección deportiva que un día pensó que Trent y Dumfries eran jugadores a la altura de un quince veces campeón de Europa. Las palomitas llegaron hasta el minuto 31, justo cuando Arda puso el balón en la escuadra de Odisseas. El fútbol es así de veleidoso. El jugador que pudo haber sido expulsado es el que le quitó el tapón a la bañera. Jugada de Diomande por banda izquierda, asociación con Güler y, de primeras, zurdazo de fuera hacia adentro para poner el 1-0 y convertir un partido trampa en una plácida noche de domingo (casi) invernal en Madrid. La tuvo Mbappé en el 33, en una arrancada en la que, a base de zancadas, se quitó jugadores del Sevilla como quien supera conos. Vlachodimos, buen portero y mejor persona, sacó su pierna derecha para evitar el segundo del Madrid. Pan para hoy y hambre para mañana. El francés, cuatro minutos después, ajustó cuentas con el delantero. Otra vez Diomande por banda izquierda, taconazo de Bellingham y finalización prémium de Mbappé: control más giro para quitarse de en medio a Castrín y un derecha-izquierda para superar a Odisseas. 2-0. Así se fue el partido al descanso. Sobre todo, porque Courtois juega en una liga distinta a los demás. Llevaba 45 minutos de paseo por la portería del fondo sur, cuando Agoumé decidió probar sus costillas y sus riñones. Escorzo del belga en la prolongación para evitar el 2-1 del centrocampista francés. En la segunda mitad, Courtois tuvo otras dos buenas intervenciones, pero la sensación es que el Sevilla nunca hubiera sido capaz de generarle al Madrid un mínimo cosquilleo. Menos todavía con el 3-0, obra de Mbappé a lo Panenka desde el punto de penalti. Conducción y pase al espacio de Diomande en el 63 para un Kylian más rápido, más vivo y más inteligente que Castrín. No solo perdió de vista al francés, sino que acabó agarrándole, frustrado de ver al atacante camino de Odisseas. Con 3-0 y media hora por delante, el Sevilla no dejó de competir y tuvo el premio del gol de Manu Bueno. Y también Diomande se ganó su minuto de gloria con el 4-1 para poner el broche a otro partido de crecimiento del africano, que poco a poco, sin elevar la voz, se ha ganado al Bernabéu y a sus compañeros. Derechazo para cerrar la goleada y creer que el domingo, en el Camp Nou, este Madrid puede callar a medio país y presentar su candidatura real a la Liga. Es eso, o un semi adiós prematuro.

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sábado, 17 de octubre de 2026

La trastienda del Mundial de Resistencia: Alpine abre las puertas de su box en Barcelona

El olor a neumático Michelin precalentado y el zumbido eléctrico de las pistolas neumáticas saturan el ambiente. No estamos en las gradas ni en el 'hospitality' VIP de la marca. Estamos de pie en la zona trasera del box del Alpine Endurance Team, exactamente en el vértice donde se cruzan las miradas tensas de los ingenieros de telemetría y los mecánicos que asisten a los prototipos número 35 y 36. Burku Cetinkaya, press officer for Motorsport Alpine, y Ana González Manzano, PR manager de Alpine España, nos guían por la experiencia. Las dos ejecutivas miran constantemente al cielo y a la aplicación radar de su móvil que ubica la tormenta que se acerca. A media mañana Protección Civil de Barcelona ha activado el Plan de Actuación de Emergencia Municipal por «riesgo de insuficiencia drenante en fase de alerta» debido a la previsión de lluvias y tormentas en Barcelona en las próximas horas. Desde fuera llegan los gritos de ánimo de los aficionados que han acudido al Circuit de Barcelona-Catalunya. Es un fin de semana histórico: por primera vez en sus catorce años de andadura, el Campeonato Mundial de Resistencia de la FIA (WEC) recala en Montmeló. Es la séptima y penúltima prueba del campeonato 2026, el momento cumbre donde las estrategias se tiñen de urgencia antes de la gran final en Monza. Hoy es el día de la Hiperpole. El formato es una esprint demoledora: solo los diez mejores coches de la primera criba clasificatoria tienen derecho a salir a pista durante diez agónicos minutos con el tanque de combustible mínimo y neumáticos nuevos, buscando la vuelta perfecta que otorgue la pole y un punto extra en la clasificación. Alpine compite en la categoría reina, la de los denominados 'Hypercars', alineando dos imponentes unidades del Alpine A424, propulsados por un bloque V6 monoturbo de 3.4 litros combinado con el sistema híbrido estándar de la especificación LMDh. Al fondo del box, el prototipo #35 descansa sobre los caballetes mecánicos mientras Charles Milesi, uno de sus pilotos insignias, ajusta los cinturones de su mono. A través de unos microauriculares podemos asistir a las conversaciones entre pilotos, ingenieros y mecánicos. El ambiente se electrifica cuando Phillippe Sinault, el director del equipo, camina hacia las pantallas principales. «Aquí no hay margen de error», nos comenta de reojo, con un auricular pegado a la oreja izquierda. «Traemos una inercia fantástica tras puntuar fuerte en las últimas carreras, especialmente en Fuji. En la clasificación de constructores estamos cuartos, empatados con Cadillac, con 96 puntos. Superar a los americanos aquí en Barcelona, en un trazado donde nadie tiene datos previos de carrera en el WEC, es uno de los objetivos», explica. Mientras tanto, en el lado opuesto del garaje, los operarios miman el prototipo #36 de Jules Gounon, Frederic Mackowiecki y Victor Martins. Las manos de los mecánicos se mueven con la precisión de un cirujano. En la resistencia moderna, la velocidad pura de la clasificación ya no es un trámite; otorga puntos cruciales para el campeonato. El panorama que afronta el WEC en territorio catalán es un polvorín dinámico. El mundial llega liderado firmemente por el gigante japonés Toyota, cuya unidad #8 capitaneada por Sébastien Buemi, Brendon Hartley y Ryo Hirakawa domina la tabla de pilotos con 89 puntos. En el apartado de constructores, Toyota lidera con 169 puntos, seguida de cerca por una renacida BMW (146 puntos) y Ferrari (115 puntos). «La consistencia es lo que te da campeonatos, pero Montmeló es un devorador de neumáticos», murmura Yann Paranthoen, uno de los ingenieros de pista franceses mientras analiza la degradación térmica en su monitor. «El tercer sector del circuito castiga severamente la rueda delantera izquierda. Si fallas con las presiones iniciales antes de lanzar el coche en la Hiperpole, destrozarás la goma antes de llegar a la curva de entrada a meta». Si algo confunde y fascina a partes iguales en el WEC es la normativa del BoP (Balance of Performance). Mientras los mecánicos cambian las mantas térmicas de los neumáticos slick para la tanda definitiva, aprovechamos para hablar con uno de los jefes de mecánicos de Alpine sobre los entresijos reglamentarios. «La gente piensa que esto es como la Fórmula 1, donde el más rico diseña el coche más rápido y gana siempre», explica con una sonrisa cansada. «Aquí la FIA y el ACO miden al milímetro cada parámetro mediante sensores en los ejes de transmisión. Si ganas una carrera de forma aplastante, para la siguiente cita te pueden reducir la potencia máxima permitida en kilovatios (kW) o añadirte kilos de lastre físico. El objetivo es que un Alpine, un Ferrari, un Porsche o un Toyota puedan rodar en la misma décima. Es una locura de ingeniería; ganamos por optimización de detalles, no por ventajas mecánicas brutas». Otra de las grandes curiosidades de la categoría Hypercar —y que pudimos atestiguar en primera fila— es el control estricto de la energía por vuelta (virtual energy tank). Los coches no solo tienen un límite de combustible físico en el tanque, sino un software unificado que corta el despliegue de potencia si el vehículo consume más megajulios de energía por vuelta de los estipulados por la federación para ese fin de semana. «Básicamente, gestionamos el esfuerzo del coche en tiempo real. El piloto tiene que ser un atleta de la velocidad pero también un contable de la energía», añade el jefe técnico de la escuadra gala. Suena la bocina en el pitlane. El semáforo del final de la calle de boxes cambia a verde. Los diez Hypercars elegidos rugen al unísono. El Alpine #35 pilotado por Charles Milesi y el #36 conducido por Victor Martins salen disparados, patinando levemente sobre el cemento pulido del garaje antes de engranar la tracción del eje trasero híbrido. Previamente han superado la clasificación. Dentro del box, el silencio se vuelve sepulcral. Treinta personas (en total trabajan cerca de 50) miran fijamente hacia las filas de pantallas suspendidas del techo. Los sectores se iluminan en verde, luego en amarillo, indicando los registros de sus rivales directos de Cadillac, Ferrari y Toyota (los BMW no se han clasificado para la Hiperpole). En las vueltas de resistencia, el tráfico en pista suele ser una pesadilla, pero la magia de la Hiperpole radica en que la pista limpia permite ver la verdadera identidad de los monoplazas. Cuando Milesi cruza la línea de meta parando el cronómetro en un tiempo competitivo que los sitúa en cuarta posición, el box respira. Martins logra el séptimo mejor tiempo. La hiperpole es para Mathys Jaubert y su Genesis #17, que comparte con André Lotterer y Pipo Deranique. El francés da la sorpresa al quedar por delante del líder, el Toyota #8, que en esta ocasión pilota Ryo Hirakawa. «Good job» (buen trabajo), suena en los auriculares. Hay aplausos y palmadas en la espalda, pero no euforia excesiva. Los mecánicos saben perfectamente que la verdadera batalla empezará este domingo a las 12:00 del mediodía, cuando la bandera verde dé inicio a seis horas de competición real frente a miles de aficionados españoles entregados. El WEC ha conquistado Montmeló en su primera e histórica visita. Y desde las entrañas mecánicas de Alpine, queda claro que la resistencia ya no es solo una carrera de fondo: es un ejercicio de aguante, estrategia y parámetros que comienza el día anterior al esprint.

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El Caja 87 encaja en Córdoba una derrota que duele por muchos motivos (83-81)

La primera victoria a domicilio del Caja 87 en Primera FEB tendrá que esperar. En la primera jornada sucumbió en Madrid, ante el Movistar Estudiantes, y en la cuarta lo ha hecho en Córdoba. Un revés doloroso por la forma de ejecutarse, pero también por el fondo. Porque aconteció de nuevo en Vista Alegre , cancha gafada para sus intereses; porque hincó la rodilla tras anotar nada menos que 17 triples y porque la defensa no funcionó al nivel esperado y el partido se desvió de las coordenadas anotadoras en las que el conjunto hispalense prefiere manejarse. Una canasta de Mike Nuga , máximo encestador del encuentro (25 puntos), definió el derbi andaluz contra el Coto Córdoba sobre la bocina,... Ver Más

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viernes, 16 de octubre de 2026

Cuti Romero, un comandante instantáneo para el Atlético

El Atlético de Madrid vive un presente muy dulce, el primero de la temporada 2026-27, con cinco victorias consecutivas entre Liga y Champions, espléndida racha que será puesta a prueba hoy en casa del Espanyol (14.00 horas, Dazn) . Son muchos los argumentos que tienen los rojiblancos para pensar en una nueva muesca en tierras catalanas, como el excepcional momento de Pablo Barrios; el renacido fútbol de Baena; o la pegada de hombres como Jonathan David, Kang-In Lee y Lookman, líderes de la parcela ofensiva a la espera de que Julián Álvarez y Sorloth vuelvan al ruedo. Sin embargo, fuera de los focos y de los rimbombantes titulares, hay un comandante que da sentido a todo lo demás: se trata del Cuti Romero. El argentino, fichado el pasado verano por 40 millones de euros, cifra que lo convirtió en el defensa más caro de la historia del club superando a Le Normand (34,5), solo ha tardado unas semanas en transformarse en uno de los líderes de la plantilla, tanto dentro como fuera del campo. Su jerarquía en el centro de la zaga es indudable pues el Atlético, cuando Romero ha jugado de titular, ha conseguido cinco triunfos (Real Sociedad, Osasuna, Real Madrid, Alavés y Manchester United) y solo una derrota (Liverpool). Además, el bagaje de goles encajados ha descendido considerablemente: con él en el campo, los rojiblancos han recibido cinco en seis duelos, mientras que sin el sudamericano presente, fueron cinco en tres duelos. Pero hay dos momentos, dos instantáneas, que demuestran que su liderazgo ha cuajado a la perfección en el Atlético. El primero se dio en el encuentro ante el Alavés, cuando el central, en el minuto 87, cabeceó con fiereza un espectacular centro de Baena para hacer el 1-2 definitivo. El otro se produjo el pasado martes, en la visita del United. Con Koke fuera de la convocatoria por el fallecimiento de su madre , fue Oblak el capitán, aunque el jugador de campo designado para hablar con el árbitro fue el Cuti aunque en la alineación había jugadores con mucho más recorrido en el club, como Barrios, Llorente, Giuliano o Julián Álvarez. Una decisión que pudo pasar desadvertida, aunque demuestra la fe ciega que Simeone siente por su compatriota. Es su extensión en el terreno de juego pese a ser un recién llegado. De esta manera, no sorprende que el defensor cordobés llevara tiempo siendo uno de los objetivos prioritarios de los colchoneros para liderar la línea defensiva. Sus geniales actuaciones en los dos últimos mundiales con Argentina lo cualificaban de sobra para la élite, mientras que su capitanía en el Tottenham inglés, su anterior club, hablaba a las mil maravillas de su carácter conciliador y motivador. De hecho, en el norte de Londres pasó de ser un jugador cedido a primer capitán en tan solo cinco temporadas, y eso que en la Premier League rara vez un sudamericano ha alcanzado este estatus (en la última década, solo lo hicieron el ecuatoriano Antonio Valencia con el United y los brasileños Fernandinho y Guimarães en el City y el Newcastle respectivamente). «Queríamos al Cuti desde hace dos años, pero desgraciadamente tuvimos que esperar una temporada más. Es diferente, tiene jerarquía, liderazgo, cosas que se tienen o no y las tiene desde la humildad y respeto a los compañeros. Acaba de llegar, pero tiene un lugar importante que, partido a partido, está demostrando el futbolista que es», aseguró Simeone tras el triunfo ante el United , partido en el que el Cuti no tuvo ningún inconveniente en liarse a empujones con Lisandro Martínez, fiel amigo y con el que forma pareja de centrales en la selección albiceleste. Como anillo al dedo, el Atlético ya tiene al comandante instantáneo que tanto necesitaba.

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Alineaciones probables del Betis - Barcelona de LaLiga EA Sports 2026-2027: onces y banquillo de suplentes

Apenas tres días después de regalarle a su gente una noche para el recuerdo en el reencuentro con la Champions, el Real Betis vuelve a casa. Lo hace este sábado, por tercer partido consecutivo, para recibir al líder, el FC Barcelona. Un sensacional equipo al que, en encuentro correspondiente a la novena jornada de LaLiga EA Sports , también quiere doblegar como ya hiciera el pasado miércoles con el Oporto, que como los azulgrana lo había ganado todo en su competición doméstica. Apenas cinco puntos separan al Betis, tercero con 19, del Barça, primero con 24. Los de Pellegrini están invictos en su estadio en LaLiga desde diciembre de 2025 y en la presente temporada cuentan por victorias la totalidad... Ver Más

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