viernes, 17 de julio de 2020

Veronique Fernández, el gran triunfo de Zidane

Este viernes Véronique Fernández (47 años), esposa de Zidane, acudía a la celebración de la trigésimo cuarta liga del Real Madrid que se celebraba en la Ciudad Deportiva y no en las calles de la capital, como medida preventiva por la pandemia. La «primera dama» del club blanco desde que enviudó Florentino Pérez, manda y mucho en la carrera profesional de su marido, además de ser una gran aliada del presidente, pues sin su ayuda el francés no hubiera regresado a dirigir el equipo blanco tras su renuncia. Es un poder enigmático, ya que apenas se la conoce y huye de los flashes y las fiestas. Pero está casi a pie de campo, no se pierde un partido y suele acompañarle en casi todos los viajes. Y eso que cuando le conoció no sabía las reglas del juego y le aburría el fútbol. Sus progenitores son de origen español. Antonio Fernández Lentisco y Anita Ramírez Martínez emigraron a Francia en los años 60, abandonando la barriada del municipio almeriense de Lubrín. Tanto ella como su hermana Sandrian ya nacieron en Rodez (Francia). El ballet fue su gran pasión desde pequeña y obtuvo una beca para estudiar danza clásica y baile moderno en París y comenzó a estudiar Biología. Pero una noche de 1989, en una discoteca parisina, conoció al hombre de su vida, Zinedine Zidane, una joven promesa del fútbol francés. Ella tenía 19 años y él, 17. Fue un flechazo tal y como ella mismo confesó en una entrevista: «Supe que sería el padre de mis hijos». Al igual que su mujer, Zidane es de origen humilde. Hijo de inmigrantes argelinos, creció en un degradado barrio de Marsella. Se casaron el 28 de mayo de 1994 en el ayuntamiento de Burdeos y tienen cuatro hijos, que han estudiado en el Liceo Francés de Madrid y todos quieren seguir los pasos de su padre en el fútbol. Enzo (24) vive en Suiza y juega en el Football Club Lausanne-Sport desde finales de 2017; Luca (21) juega en el primer equipo del Real Madrid y los dos más pequeños, Theo (17) y Elyaz (13) juegan en las categorías inferiores del equipo blanco. Tampoco a Zidane le cuesta reconocer que cuando conoció a Veronique se habría tirado desde lo alto de un edificio por ella, para que le amase. Así lo recoge el periodista Frédéric Hermel en «Zidane» (Ed. Espasa, 2020), biografía publicada hace unos días coincidiendo con el 48 aniversario del exfutbolista. Desde hace unos años, la familia vive en un chalet en el lujoso barrio de Conde de Orgaz. Veronique no se relaciona con ninguna de las WAGS (como se conoce a las mujeres de los futbolistas del Real Madrid), ella prefiere cenas y comidas en casa. Es políglota, habla castellano, italiano y francés perfectamente. Le gusta practicar deporte todos los días y es aficionada al paddle surf y al esquí. Desde que se casó con Zidane, sacrificó su futuro por el de su familia. También ha sido la encargada de invertir la fortuna cercana a los 120 millones de euros que han ido acumulando estos años. Los Zinedine-Fernández tienen fabulosas propiedades en Francia, España e Italia. Su última adquisición fue una casa en el Pantano de San Juan, a pocos kilómetros de la capital, donde han aparcado el barco en la puerta y allí se escapan para navegar y practicar deportes acuáticos. Este verano descansarán entre Ibiza y Almería, como de costumbre. Lo de esta pareja es algo inusual en el fútbol, tantos años de fidelidad y dedicación. Y parece que va para largo porque dice Zidane que quieren estar juntos toda la vida. Sin duda, el amor, ha sido su mejor triunfo.

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