sábado, 21 de noviembre de 2020

El Rey, llamado a consolidar la etapa más larga de la democracia

Hoy se cumplen 45 años de la restauración de la Monarquía en España tras el paréntesis de 44 años siete meses y ocho días que había supuesto la II República, la Guerra Civil y la dictadura. Pronto se convertirá en la etapa más larga de democracia en España y será recordada como la mejor de la historia, pero el aniversario llega en unas circunstancias excepcionales. La Corona no solo está recibiendo ataques directos de ministros del Gobierno, que se han marcado como prioridad acabar con la Monarquía, sino que por primera vez hay discrepancias visibles entre Zarzuela y Moncloa. La convivencia de la Corona con un Gobierno hostil no está siendo fácil. Ya se han vivido momentos tensos El Rey no tiene ideología, pero sí principios –casi todos ellos recogidos en la Constitución–, y el Ejecutivo ha empezado a cuestionar algunos de ellos tan relevantes como la separación de poderes, la independencia judicial o la libertad de información y de expresión. El Jefe del Estado está aprovechando sus discursos en público para defender esos principios democráticos, de acuerdo con el papel de árbitro y moderador que le atribuye la Constitución. Aunque era un niño en la Transición, conoció de cerca a sus protagonistas y le contaron las enormes dificultades que hubo que superar para que España fuera una democracia plena. Don Felipe tenía siete años cuando España se convirtió en un Reino con Rey. Franco había muerto dos días antes y, aunque la nación estaba de luto oficial, este se suspendió para celebrar la proclamación de Don Juan Carlos. Ese día Don Felipe acudió por primera vez al Congreso de los Diputados y se convirtió en el Heredero de la Corona. Estudiaba 3º de EGB y siguió un tanto inquieto la proclamación de su padre como Rey. A pesar de su corta edad, sabía que estaba viviendo un momento histórico y que, si las cosas iban bien, algún día él protagonizaría una ceremonia similar. Por primera vez en la historia, ministros del Gobierno se proponen acabar con la Monarquía Una España muy diferente Aunque aquella España ya no era un país subdesarrollado, poco tenía que ver con la de ahora. Ese año de 1975 dejó de circular la última locomotora de vapor y se autorizó a las mujeres a abrir una cuenta en el banco sin el permiso de sus maridos, pero aún no estaba permitido el divorcio ni los anticonceptivos. Había menos de una televisión por hogar y la mayoría eran en blanco y negro. Los españoles medían 1,67 metros de promedio, diez centímetros menos que ahora, y la esperanza de vida era de 73 años, frente a los 83 actuales. Aún estaba vigente la pena de muerte y unos dos millones de españoles emigraron ese año al extranjero huyendo de la pobreza. Los españoles, en su mayoría, querían que su país dejara de ser una excepción en una Europa de democracias, pero miraban su futuro con una mezcla de temor, incertidumbre y esperanza. A partir de ese momento, la Corona se convirtió en motor del cambio, y Don Felipe, a pesar de su corta edad, fue testigo privilegiado de unos acontecimientos que se sucedieron a un ritmo frenético. Ante el asombro del mundo, España pasó de la dictadura a la democracia por un procedimiento pacífico, casi inédito, que se llamó la Transición. Cuarenta años después de la Guerra Civil, los españoles enterraron sus viejas rencillas y apostaron por la reconciliación. Don Juan Carlos quiso que su hijo le acompañara en los momentos más relevantes y que conociera a los protagonistas del cambio, por lo que le llamaba con frecuencia a su despacho para presentarle a las visitas. Con ocho años Don Felipe conoció a Adolfo Suárez, que se convertiría en el primer presidente de la democracia; con nueve asistió a la renuncia de los derechos dinásticos de su abuelo, Don Juan de Borbón, lo que aportó legitimidad histórica al reinado. En la primavera de 1977 presenció las primeras elecciones democráticas y en otoño viajó a Covadonga para recibir simbólicamente el título de Príncipe de Asturias. En 1978 asistió a la ceremonia en la que su padre sancionó la Constitución, la primera de la historia que había sido sometida a referéndum y que pronto se convirtió en su libro de cabecera. En 1981 se llevó «un buen susto» cuando vio por televisión los sucesos de Guernica, y la reacción de su padre le «llenó de orgullo». La noche del 23-F la pasó en el despacho de Don Juan Carlos, luchando contra el sueño mientras su padre sofocaba el intento de golpe de Estado. «Jo, papá, qué mes», exclamó Don Felipe ya de madrugada en alusión a todo lo ocurrido ese febrero: los incidentes de Guernica, la muerte de su abuela la Reina Federica, la presión de los exámenes y el intento de golpe de Estado. Y, a pesar de lo poco que durmió, a la mañana siguiente tuvo que ir al colegio. Historia de éxito Mientras conciliaba su formación académica y militar con la actividad institucional, el Príncipe contempló como, en apenas una década, España se adhirió a la OTAN (1982) e ingresó en la CEE (1985), tras siglos de aislamiento internacional. Su padre y él desarrollaron un intenso plan de viajes y trasladaron al exterior una imagen de España de éxito y modernidad que culminó en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. La democracia había seguido su curso y se produjo la alternancia política con normalidad. Los socialistas gobernaron por primera vez en España con la Monarquía y, con el tiempo, cedieron en dos ocasiones el testigo al Partido Popular. Y, aunque costó un precio muy alto en vidas humanas, el terrorismo de ETA fue finalmente derrotado por la democracia tras una dolorosa lucha de 40 años en la que los españoles, y el Príncipe con ellos, gritaron «¡basta ya!» La prosperidad se extendía por España, que llegó a ser la octava economía del mundo, hasta que estalló la crisis de 2008, que frenó en seco los proyectos de vida de muchos españoles y, con el tiempo, provocó la fragmentación parlamentaria. En aquellos años, Don Juan Carlos comenzó a cometer errores personales inexplicables que eclipsaron su reinado de éxito, como el viaje de incógnito que realizó a Botsuana. El entonces Monarca fue sometido a numerosas intervenciones quirúrgicas, mientras empezaba a bajar la confianza de los españoles en la Monarquía. Tras una espera demasiado larga y dolorosa para el Heredero, Don Juan Carlos tomó la decisión de abdicar en su hijo, que arrancó su reinado con un compromiso de renovación, ejemplaridad y honestidad. Desde entonces, han transcurrido seis años que no han sido fáciles. Ha habido bloqueos políticos, repeticiones de elecciones, el primer cambio de gobierno tras una moción de censura, atentados yihadistas, un golpe separatista catalán, al que el Rey hizo frente el 3 de octubre de 2017 con un mensaje por televisión, y una pandemia que ha ocasionado más de 50.000 muertes y ha hundido la economía del país. Además, Don Felipe ha tenido que romper con su padre y pedirle que abandonara su casa de La Zarzuela para evitar que los supuestos negocios ocultos de Don Juan Carlos arrastraran a la Corona. Desde enero, la Monarquía convive, por primera vez, con un Gobierno socialpopulista que amenaza con romper algunos de los principios básicos del consenso y de la democracia. La convivencia de Don Felipe con un Gobierno hostil no está siendo fácil. Episodios tensos En estos diez meses ha habido desaires y también momentos de tensión, como cuando el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, prohibió acudir al Rey a Barcelona a entregar los diplomas a los jueces, o cuando consintió que Pablo Iglesias utilizara su condición de vicepresidente del Gobierno para colarse en el viaje institucional a Bolivia y, una vez en La Paz, ejercer de activista de la izquierda bolivariana. O esta misma semana, cuando Iglesias boicoteó la relación con Marruecos en plena oleada de pateras. Dada la confidencialidad de los despachos entre el Rey y el presidente del Gobierno, ni siquiera hay constancia de que estos encuentros se celebren presencialmente y con periodicidad semanal. De momento, el Rey ha salido en defensa del Estado de Derecho y de la convivencia, y ha pedido a los periodistas que defiendan también la democracia y la libertad.

De España https://ift.tt/2KpKf6h

Related Posts:

0 comentarios:

Publicar un comentario