El nombre de Givanildo Vieira de Souza le es completamente desconocido al aficionado arquetípico al balompié. Sin embargo, el apodo de este hombre, Hulk, representa a un jugador icónico que dejó una rica hemeroteca repleta de exhibiciones físicas y goles por la escuadra en el imaginario europeo. Aunque más allá de protagonizar multitud de resúmenes pospartido con el Oporto, este talentoso atacante se quedó a las puertas de hacer algo realmente grande en el viejo continente, la cuna del mejor fútbol del planeta. Pero su momento inevitablemente pasó y, tras varias frías temporadas en San Petersburgo defendiendo al Zenit y un lustro alejado de los focos en la poco relevante liga china, la figura del brasileño cayó en el ostracismo.... Ver MásDe Deportes https://ift.tt/30lz86Y






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