Las alamedas que adornan Lima y Ciudad de México desde hace más de 400 años no son más que réplicas de un paseo que ya existía al otro lado del Atlántico. El mismo referente de los caminos arbolados del corazón de las capitales del Viejo Continente. El madrileño paseo del Prado, alumbrado en 1540, ostenta la medalla del paseo urbano más antiguo de Europa. Su simbiosis, un siglo después, con el Jardín del Buen Retiro, introdujo por primera vez la naturaleza en la ciudad. El hombre hizo el resto: obras de arte, monumentos y grandes instituciones se alinean desde entonces en el eje Prado-Retiro . Con este conjunto excepcional se juega Madrid su eterno sueño: entrar en la Lista de Patrimonio... Ver MásDe España https://ift.tt/3kQsb5x






0 comentarios:
Publicar un comentario