El seleccionador va dando retoques que mejoran a una España en formación Luis Enrique tiene un punto de terquedad indudable (punto sin el que no se puede hacer nada en la vida) pero no es tonto, ni frívolo, ni es completamente inflexible. Está creando algo. Todos sus cambios han tenido efectos positivos y el retorno de Busquets le da la razón. Primero fue Gerard Moreno, cuya sociedad con Morata está confirmada, y contra Eslovaquia llegaron más novedades: Azpilicueta asentó la defensa, la lidera desde el lateral; Sarabia, que es una opción muy personal, hace distinta la delantera. Su ‘pierna cambiada’ le acerca al gol de un modo más directo y funciona como mitad delantero, mitad mediapunta. España sustituye los extremos por dos... Ver MásDe Deportes https://ift.tt/3xSMLWp






0 comentarios:
Publicar un comentario