lunes, 11 de junio de 2018

La derrota de las pistolas llevó a la rendición de la banda

Los continuos golpes al aparato militar de la banda, que era el que tomaba las decisiones en ETA, provocó un aumento del poder de los «políticos», a los que los primeros siempre miraban con un punto de superioridad. Ese cambio en el equilibrio de fuerzas dentro de la organización terrorista fue la clave para que los «políticos» tomaran las riendas y finalmente decidieran rendirse en 2011 sin haber conseguido ni uno solo de los objetivos por los que había nacido la banda terrorista. Para entonces ETA era una caricatura de sí misma, incapaz de regenerarse y sin comandos mínimamente fiables para continuar perpetrando atentados. Solo en lo que se refiere a la Policía -la Guardia Civil, por supuesto, también tuvo un papel decisivo en el progresivo debilitamiento del aparato militar, más acusado aún en los últimos años de vida de la banda-, las tres detenciones más importantes fueron las de Javier García Gaztelu, el sanguinario «Txapote», en febrero de 2001; la de su sucesor como jefe de los pistoleros e igualmente con un largo historial de sangre, José Antonio Olarra Guridi, en septiembre de 2002; y la de Gorka Palacios Alday, en diciembre del año siguiente. Estos tres arrestos, unidos al de Susper, en un espacio temporal de apenas tres años provocó el debilitamiento del aparato militar, como lo demuestran los datos. Desde 2001 hasta 2011 los terroristas mataron a 33 personas de las más de 800 asesinadas en todos los años de su existencia. En ese tiempo, por dependencias policiales y de la Guardia Civil pasaron unas 9.000 personas por su presunta relación con ETA, repartidas aproximadamente a la mitad entre ambos Cuerpos. Casi medio siglo de trabajo ejemplar. Javier García Gaztelu «Txapote» Fue el último gran jefe militar de ETA. Ordenó 55 asesinatos y él mismo mató, entre otros, al concejal de Ermua Miguel Ángel Blanco; al histórico dirigente del PSE Fernando Múgica; y al concejal del PP Gregorio Ordóñez. Juan Antonio Olarra Guridi Formó parte de los comandos Donosti y Madrid y sucedió a «Txapote» al frente del aparato militar. Entre otros está condenado por asesinar al fiscal jefe de Andalucía Luis Portero y por un atentado con seis muertos en Vallecas. Gorka Palacios Alday Sucedió a Olarra Guridi y a Susper al frente del aparato militar. Estuvo en el comando Donosti y en el Madrid, ciudad en la que asesinó en enero de 2000 al teniente coronel Pedro Antonio Blanco. En abril fue entregado a España.

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