Si el Aleti fuera duodécimo a estas alturas de la Liga viviríamos más tranquilos. Simeone culpable, pero de todo. En su haber, el buen planteamiento del partido de ayer en Barcelona. El Cholo sigue empeñado en meter la zozobra entre quienes hemos pasado años en la anodina intemperie. Viste de negro encastado, crispa el rostro en cada orden de ajuste defensivo, descansa en Koke, y sigue el juego con agonía como cuando corría a lo ancho del Vicente Calderón. Habla sin parar y sufre, como cualquier hincha, cuando a Carrasco se le ocurre recortar a Messi en vez de combinar con un amigo de rayas rojiblancas. Hace una semana salimos zumbando, de un salto, detrás de Simeone. Ese balón del... Ver MásDe Deportes https://ift.tt/3tu6UPF






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