Desde hace casi dos años cada día un pequeño grupo de manifestantes independentistas se desplaza hasta la avenida Meridiana de Barcelona y corta sus ocho carriles. ¿Su objetivo? Mantener prendida la llama de las protestas que sacudieron Cataluña tras la publicación de la sentencia del Supremo a los líderes del 1-O. Bajo el lema 'Meridiana resisteix', esta concentración ha acabado convirtiéndose en el último vestigio del denominado 'otoño caliente' de 2019. Languideciente desde hace meses, en parte por la pandemia en parte por la desmovilización general del movimiento, la cita enfrenta ahora un intento del constitucionalismo, agrupado en el colectivo Meridiana sin cortes, de poner fin a la protesta por la vía burocrática. Aunque el corte viario congregaba en sus inicios a cientos de personas, con el tiempo empezó a perder fuelle y acabó por reunir a un grupo variable de entre 30 y 90 fieles. Esta bajada de la afluencia ha sido aprovechada por sus contrarios, grupos antiindependentistas aliados con los vecinos de una zona de querencia mayoritariamente constitucionalista, para poner fin a una concentración que durante el verano deja de ser diaria para ser trisemanal y que podría acabar por diluirse en los próximos meses, vaticinan desde Meridiana sin cortes. Hasta ahora, para poder ocupar la avenida, los manifestantes no solo contaban con sus cuerpos, también tenían el respaldo de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), entidad encargada de solicitar cada día el permiso de manifestación que les permitía cortar la calle impunemente. En la práctica, los 'meridianos', como les gustaba llamarse a estos manifestantes, se limitaban a invadir el asfalto cuando este quedaba vaciado de vehículos. No en vano, la avenida era cortada por un dispositivo policial de la Guardia Urbana que, situado cientos de metros más abajo, desviaba el tráfico y dejaba medio kilómetro de avenida libre para una manifestación que apenas ocupaba un paso de cebra. Según se conoció el pasado mes de diciembre, un informe de la Guardia Urbana reveló que mantener el operativo policial que requería la manifestación diaria costaba entre 1.500 y 3.000 euros diarios, importe que el Ayuntamiento de Barcelona ha asumido hasta hoy. Precisamente ha sido el permiso dado por la Policía para hacer el corte diario el gancho usado por los contrarios a la protesta para intentar doblar el pulso a los 'meridianos'. Según explicaron desde Meridiana sin cortes a ABC, su estrategia es la siguiente: pedir ellos a la Generalitat el permiso para manifestarse en este punto de la Ciudad Condal antes que los independentistas. «Podemos hacerlo con hasta 30 días de antelación, como lo hacemos antes que ellos, nuestro derecho prevalece sobre el suyo y se nos tiene que respetar», explica Manuel, responsable de esta agrupación. Aunque inicialmente los contrarios a los cortes organizaban marchas lentas de coches, su estrategia pasa ahora por pedir manifestarse de forma «anónima y silenciosa» para evitar el corte mientras ellos se «diluyen» entre el tráfico habitual de la zona en hora punta de salida. No obstante, desde Meridiana resisteix advierten que esta vía no va a ser suficiente para acabar con su concentración y aseguran que esta solo se ha visto interrumpida en verano por las vacaciones de muchos de sus asistentes. Recuerdan que la cita nunca ha fallado y solo se detuvo durante los meses más estrictos del confinamiento provocado por la pandemia de coronavirus. «La protesta seguirá» Albert, miembro de Meridiana resisteix y uno de los responsables de esta concentración desde sus inicios, asegura que tras el verano las protestas seguirán en la Meridiana a pesar de los intentos para poner fin a los cortes. «La protesta seguirá estando, pero los cortes serán en la medida de lo que se autorice o no, lo que no queremos es tener conflictos con los cuerpos de seguridad cuando nosotros somos un movimiento antiviolencia. Intentaremos negociar con el departamento de Interior soluciones, pero que no se crean que los cortes han terminado, de eso nada», expone a ABC convencido de que la Generalitat les acabará dando la razón y desautorizará la vía abierta por Meridiana sin cortes. «No se pueden decir mentiras, una marcha de coches tiene que ir con un coche de la Guardia Urbana delante, como una procesión en marcha reducida, pero convocar y no venir, no lo es, no pueden decir que los coches que circulan sean su manifestación», añade este activista que reconoce la incomodidad que causa su protesta para los vecinos. Asimismo, alerta que la protesta perdurará aunque los presos ya estén en la calle gracias a los indultos. «No vamos a aflojar», resume, pues su meta es la independencia y la vuelta de «Puigdemont y los exiliados».De España https://ift.tt/3C4ERfb
El 7 de junio de 2004 Salvador Barrio, de 53 años, su esposa Julia Dos Ramos, de 47, y su hijo pequeño, Álvaro, de doce, fueron asesinados en su piso de Burgos de casi un centenar de puñaladas. El asesino no forzó la puerta y solo dejó una huella de zapatilla del número 44. Tres años después la Policía detuvo al hijo mayor del matrimonio, de 16 años, interno en un colegio de Aranda de Duero en la fecha del crimen. Los indicios no convencieron a la Fiscalía de Menores, que decretó su libertad a las 72 horas. La causa contra Rodrigo Barrio fue archivada, aunque la investigación sigue abierta y bajo secreto. La Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) Central no ha olvidado esa espina. El pasado jueves, diecisiete años después del crimen, agentes de Policía Científica inspeccionaron el coche de la familia Barrio que lleva todo este tiempo arrumbado en la comisaría de Orense. Es la segunda vez que vuelven sobre ese Audi A6 en busca de algún rastro: ojos nuevos y la esperanza de que la investigación inicial, torcida, pueda enmendarse en algún momento. La primera vez que se revisó a fondo el turismo fue tras el arresto del hijo mayor. Era de su padre pero hasta 2007 lo utilizó él. Después no lo ha reclamado: demasiados malos recuerdos. El asesino no forzó la puerta (no se ha aclarado si podía tener llaves o le abrieron porque lo conocían), no dejó rastros de sangre en el exterior ni huellas. No se encontró el arma con la que asestó 99 puñaladas a las víctimas –medio centenar a Salvador– ni las ropas, que a la fuerza tenían que estar ensangrentadas y que pudo cambiarse en el interior de la vivienda. La Brigada de Revisión Rodrigo, el único superviviente, estudiaba en un colegio religioso interno en Aranda de Duero y había vuelto en autobús aquella tarde hasta el centro escolar tras pasar el fin de semana en casa. Ni la Fiscalía de Menores ni el juez validaron aquella primera tesis de la Policía, según la cual el adolescente mató a toda su familia movido por el síndrome del príncipe destronado: unos celos patológicos hacia su hermano pequeño. Pasó tres días en un centro de internamiento de Valladolid y quedó en libertad. Según las investigaciones, Rodrigo habría cogido un coche del centro en el que permanecía interno, habría conducido durante un trayecto de unos 45 minutos hasta su casa de Burgos a pesar de ser menor, asesinado a su familia y vuelto al colegio. Los indicios, más que endebles, se desecharon. El robo también se barajó como posible móvil, sin autor al que señalar. Barrio era alcalde pedáneo de La Parte de Bureba y había logrado una holgada situación económica gracias al cultivo de cereal. Alguno de sus conocidos podía estar al tanto de que movía mucho dinero en efectivo. Pero esa línea también fue descartada. «Cuando se creó la Brigada de Revisión de Casos nos pidieron una copia de la investigación. Vinieron dos funcionarios a la Sección de Homicidios y se llevaron todo lo instruido hasta entonces para buscar nuevas vías. No hallaron ninguna», recuerda Carmen Pastor, que estaba entonces al frente de esa sección, encuadrada en la UDEV. Ella misma entregó esos documentos a sus compañeros. «Toda ayuda es siempre bienvenida», dice con talante conciliador, sin mencionar que esa polémica Brigada de Revisión de Casos fue un invento peregrino del ex DAO Eugenio Pino y que no arrojó nueva luz sobre ninguno de los asuntos examinados, entre ellos el 11-M o Marta del Castillo. Los agentes de Homicidios continuaron trabajando, ajenos a esa revisión, y se acometió una línea de pesquisas completamente diferente que sigue y se espera que algún día dé resultados. La evidencia de que no ha cesado es esta segunda inspección ocular del coche de Salvador Barrio. El foco está puesto en un vecino de La Parte de Bureba. Ángel Ruiz, Angelillo, fue señalado por algunos conocidos. Cumple condena por el asesinato de su vecina Rosalía Martínez, de 84 años, en 2011. La atropelló hasta la muerte por la espalda en La Parte, de donde procedía parte de la familia Barrio. Ese individuo colérico y vengativo, pensionista cincuentón y soltero, estaba enfrentado al cabeza de familia que había empezado a comprar tierras por la zona. Durante el entierro de Salvador provocó un altercado junto al cementerio y horas después escribió en su tumba «cerdo, cabrón, hijo de puta». Lo detuvieron en 2005 por esas pintadas, le interrogaron y registraron su casa, pero tampoco se hallaron indicios. Tenía coartada, no calzaba el número de la pisada que se encontró en el piso y no parecía saber dónde vivían las víctimas en Burgos. Pelo suyo y de su perra Pero en 2014, con Angelillo ya condenado por el asesinato de su vecina, la acción judicial se dirigió de nuevo contra él y la Audiencia de Burgos confirmó esa decisión al hallarse algunos indicios que lo relacionarían con el triple crimen de los Barrio. Entre otros, un cuchillo del sospechoso compatible con las heridas que sufrieron las tres víctimas. En el caso de la anciana, a Angelillo se le condenó con un pelo suyo encontrado en el coche robado con el que la embistió (ni siquiera tenía carné). En el vehículo también hallaron, tiempo después, pelos de su perra: la Rubia. En el caso de la familia Barrio los agentes recogieron cuatro pelos sobre los cadáveres. Con las técnicas forenses del momento no se pudo extraer ADN, pero desde 2004 los avances genéticos son constantes. La Policía tiene el crimen como uno de sus casos malditos, enquistados, pero los investigadores confían en que antes o después lograrán ponerle nombre y apellidos a quien acabó con los Barrio. Con un sobreseimiento provisional por medio, la acción judicial secreta se dirigió contra Angelillo desde 2014 de forma que hasta 2034 no prescribiría. Mientras, el hombre que odiaba a Salvador sigue cumpliendo condena en la cárcel de Burgos .
Las elecciones andaluzas deberían celebrarse a finales de 2022. El 27 de noviembre es el último domingo hábil de la presente legislatura. Y los gobernantes andaluces señalan a esa fecha cuando se les insiste respecto a un posible adelanto electoral. El presidente de la Junta de Andalucía cuenta en su mano con argumentos favorables tanto para estirar la legislatura como para acortarla. Su mayoría en las encuestas parece sólida y la caída de Ciudadanos parece irremediable. Pero a la vez, la presión de Vox por reeditar lo sucedido en la Comunidad de Madrid y apartar definitivamente de la ecuación a los naranjas es cada vez más fuerte. Y, con sondeos a favor, la tentación de romper la baraja y coger a los socialistas en plena transición de Susana Díaz a Juan Espadas es elevada. Pero el discurso oficial no es ese. Incluso si Vox no apoya unos nuevos presupuestos andaluces se explora la posibilidad de prorrogar las actuales cuentas para seguir adelante. En el PSOE creen que es Pablo Casado el que está insistiendo al presidente andaluz para que convoque las elecciones. Necesita que el impulso de los comicios madrileños no pierda fuelle. Pero el presidente del PP asegura que «ni le pregunta» a Juanma Moreno por esa posibilidad, según confesó el pasado jueves de forma informal en Salamanca. Los socialistas trabajan con la hipótesis de que el adelanto electoral andaluz para finales de año es muy factible. En Ferraz creen que con Susana Díaz al frente de los socialistas andaluces el adelanto electoral habría estado asegurado. Ahora creen que los populares tienen que valorar el nuevo escenario. Pero siguen pensando que la decisión de Moreno puede ser la de no acabar la legislatura: «Desde luego no nos pillaría por sorpresa», dicen en Ferraz. Si no hay adelanto electoral, el curso que ahora se abre entre septiembre de 2021 y julio de 2022 será el primero sin elecciones en mucho tiempo. También iba serlo el que ahora se cierra. Y ha sido todo lo contrario. Pero ahora solo Andalucía puede truncar unas expectativas que son las que, sin duda, prefieren en La Moncloa. Un curso político de menos voltaje, con menos intensidad y en el que la gestión en torno a la recuperación económica tenga el protagonismo. Unas elecciones en un territorio con tanto peso político como Andalucía arruinarían ese propósito. «Hemos hecho los deberes» Los socialistas han materializado ya el relevo en favor del alcalde de Sevilla, Juan Espadas. «En Andalucía ya hemos hecho los deberes. Tenemos nuevo candidato y nuevo proyecto. Lo demás no está en nuestra mano», dicen en el alto mando socialista. En Ferraz y La Moncloa tenían claro que con Susana Díaz era «imposible» recuperar la Junta de Andalucía. Recuperarla sería un gran espaldarazo de cara al ciclo electoral de 2023. Pero la sensación es que unos comicios demasiado pronto no terminarían de favorecer a Espadas. Que aunque es alcalde de Sevilla necesita tiempo para aumentar su nivel de conocimiento en el resto del territorio andaluz. Pero la lectura en las filas socialistas es que la cuestión es muy difícil: «Los gobiernos se están viendo reforzados por la pandemia. Y el agotamiento de nuestra base electoral en Andalucía es muy profundo. Nuestros aliados a la izquierda se están dividiendo mientras la derecha se reagrupa. Recuperar la Junta en las próximas elecciones es casi imposible. Sean cuando sean», se confiesa un veterano dirigente del socialismo andaluz. Eso lo sabe Juanma Moreno, que se sabe con todo a favor y que solo tiene que decidir en qué momento corre menos riesgos.
Castilla-La Mancha concentra en un radio de 30 kilómetros a dos equipos de la élite del fútbol sala. Son el Viña Albali Valdepeñas y el Manzanares Quesos El Hidalgo, que la próxima temporada competirán en Primera División con objetivos diferentes. Los vinateros llevan solo tres años en la máxima categoría, pero ya están consolidados como uno de los mejores equipos de España. En su debut evitaron el descenso en la última jornada, el segundo curso fueron subcampeones de Liga y Copa y el año pasado alcanzaron las semifinales del ‘play off’ liguero. Su meta, por tanto, es la de seguir estando en la pelea por los puestos de honor, cerca de los títulos. De momento, se han confirmado los fichajes del brasileño Humberto, del argentino Andrés Geragthy y de los españoles Lolo, Lemine y Óscar de la Faya. Mientras, son baja Dani Santos, José Ruiz, Coro, Cainan y Álex García. En Manzanares, la trayectoria ha sido parecida a la de sus vecinos. Tras varios años de trabajo en silencio, sin el foco mediático, por fin han logrado subir al quedar campeones del ‘play off’ de Segunda División. Siendo un recién ascendido, su único objetivo tiene que ser la permanencia. De momento, la plantilla se compone de once jugadores: Dani Juárez, Pepote, Kiki, Álex Velasco, Víctor Arévalo, Antoñito, Manu Diz, Fran Cortés, Álvaro, Álex Fuentes y Daniel (Cortés y Fuentes han aterrizado este verano). La Liga comenzará el fin de semana del 9 y 10 de octubre. Antes, entre el 12 de septiembre y el 3 de octubre, se celebra el Mundial de Lituania. Hasta cuatro jugadores del Valdepeñas han sido convocados con sus respectivas selecciones: Chino y Sergio González con España, Edu Sousa con Portugal y ‘la Pulga’ Geragthy con Argentina. En la primera jornada de Liga el Valdepeñas recibirá al Levante y el Manzanares jugará en la cancha del Osasuna Magna. El primer derbi manchego será el miércoles 8 de diciembre, festivo de la Inmaculada Concepción, y se disputará en el pabellón ‘Virgen de la Cabeza’ de Valdepeñas. El partido de vuelta en Manzanares será el fin de semana del 30 de abril y 1 de mayo. La Liga vuelve a tener 16 equipos tras los 18 del año pasado. La última de las 30 jornadas previstas se disputará el fin de semana del 4 y 5 de junio. Los ocho mejor clasificados jugarán el ‘play off’ y los dos últimos descenderán. Por otro lado, cabe mencionar que los patrocinadores principales de los dos equipos manchegos son empresas relacionadas con productos de gran calado en la economía regional. El Valdepeñas cuenta con el apoyo de las bodegas vinícolas Félix Solís, mientras que el Manzanares lo tiene con el de la quesería El Hidalgo. ¡Solo falta el aceite! El sponsor del equipo manzanareño es fiel al club desde que se inició el proyecto, mientras que Félix Solís lleva dos campañas patrocinando a los inquilinos del ‘Virgen de la Cabeza’ y ha renovado su colaboración económica para las tres próximas temporadas. Soliss Talavera no cede El Soliss Talavera, otro equipo que está haciendo bien las cosas, arrancará desde Segunda División. La Liga consta de 18 equipos y la primera jornada será el fin de semana del 11 y 12 de septiembre, cuando los talaveranos se midan en casa con el BeSoccer CD UMA Antequera. El club del ‘Primero de Mayo’ ha firmado un acuerdo con el CF Talavera, que competirá en la Primera RFEF de fútbol, con el objetivo de unir fuerzas. Entre las claves de ese pacto está el que los aficionados podrán sacarse un abono conjunto para disfrutar de los dos equipos. Por último, en Segunda B competirán cuatro equipos de la región: Albacete, Ciudad de Guadalajara, Cobisa y Bargas. Los primeros son un recién ascendido, cuyo proyecto económico parece tener los cimientos muy sólidos. El Ciudad de Guadalajara es siempre un club fiable y heredero del antiguo Gestesa, que llegó a estar en la máxima categoría. El Cobisa, cuya cara visible es el entrenador Quique Soto, militará por segunda temporada en Segunda B. Y el Bargas es un club consolidado por el control de su presidente, Ramón Mena. Toledo, una gran cantera que está desaprovechada Toledo no cuenta con un equipo en la élite desde 1995. Parece mentira que la ciudad a la que todos consideran la cuna del fútbol sala español no tenga un club representativo en Primera División, en Segunda y ni siquiera en Segunda B. La gran afición que sigue habiendo vive de los recuerdos de aquellos años dorados en los que los pabellones se llenaban hasta los topes para ver al Toledart, con jugadores brasileños que hacían las delicias sobre el parqué. Una de las posibles causas que lo explica es que la ciudad no tiene un pabellón polideportivo de cierto nivel como los que disfrutan en Ciudad Real (’Quijote Arena’) o Guadalajara (’Multiusos)’. La ausencia de un equipo profesional contrasta con la buena salud de la cantera, de la que cada temporada surgen jugadores de nivel que tienen que emigrar. Ahora son tres los conjuntos en División de Honor: Ciudad de Toledo, Moprisala (ha trasladado la sede a Olías del Rey) y Ciudad de Nara. Además, el Ayuntamiento ha firmado un acuerdo con la Liga Nacional de Fútbol Sala para instalar la ‘Academia Red-Blue PDM Toledo’.
El 31 de julio de 2020, hace ahora justo un año, Castilla-La Mancha alcanzó el mínimo de hospitalizados por coronavirus desde que se declaró la pandemia. Ese día, viernes, eran 40 los pacientes ingresados: 32 en cama convencional y ocho en UCI. Entonces no se hablaba de primera, segunda o quinta ola, sino de desescalada por fases y de ‘nueva normalidad’, la expresión utilizada por los cursis para intentar describir la hostia vivida en marzo y abril, con el mundo encerrado entre cuatro paredes mientras goteaban miles y miles de muertos. Un año después, en Castilla-La Mancha hay 205 hospitalizados, según la última cifra ofrecida por la Junta de Comunidades el viernes. Son 180 en cama convencional y 25 en UCI. Además, el viernes se registraron 1.183 nuevos contagios, la cifra más alta desde el invierno. Con estos datos, sin ofrecer el contexto necesario, los amigos del alarmismo podrían pensar que se va para atrás y que la pandemia está lejos de acabar. Sin embargo, la realidad es otra y, por fortuna, es mejor. Hay dos factores clave. El primero es la experiencia. Hace un año no sabíamos prácticamente nada del virus. Se podía intuir que habría nuevos brotes, pero se desconocía cómo iban a ser y si eso, además, implicaría confinamientos. Se ha aprendido una lección básica: el Gobierno y, sobre todo, las comunidades autónomas han podido contener la pandemia sin obligar a la población a encerrarse en sus casas; por mucho que algunas de las medidas hayan sido duras, como el toque de queda o el cierre de la hostelería. El segundo factor es la vacuna. El verano pasado eran pocos los hospitalizados, pero todavía no se había desarrollado un arma eficaz contra el covid, con lo cual reinaba la incertidumbre. Ahora, en cambio, hay certezas. La más elemental es que las vacunas funcionan, es decir, inmunizan. O por lo menos reducen muchísimo el riesgo de ser hospitalizado y, a la postre, de morir por el dichos virus. De hecho, según estadísticas oficiales, más del 99 por ciento de los fallecidos por covid en España tenían más de 40 años. Pues bien, en Castilla-La Mancha el 84,5 por ciento de los mayores de esta franja de edad tienen la pauta completa de vacunación, aseguró el sábado Blanca Fernández, portavoz de la Junta. En la región ya hay más de 1,1 millones de personas inmunizadas. Y solo en el mes de julio se administraron más de 600.000 dosis, pasando del 42 al 62% la población vacunada. Niveles bajos Eso supone que pese a que ahora esté habiendo más de 1.000 contagios diarios, las cifras de hospitalizados y de muertos siguen manteniéndose en niveles muy bajos si se comparan con otros momentos. En lo más crudo de la pandemia, allá por marzo y abril de 2020, en Castilla-La Mancha llegó a haber unos 3.600 hospitalizados por covid y, de ellos, unos 360 en las ucis. El segundo gran pico se vivió en enero: más de 1.800 hospitalizados y, de ellos, unas 240 en las ucis. El mínimo, en cambio, se alcanzó hace no mucho, el pasado 9 de julio, con apenas 56 hospitalizados: 41 en cama convencional y 15 en la UCI. En estas tres semanas es cierto que se han cuadriplicado los hospitalizados, pero también lo es que los 200 y pico ingresados de ahora son en torno a un 12 por ciento de los que había en enero. Y que en todo el mes de julio, a falta de los datos de este último fin de semana, en la región solo ha habido 14 fallecidos por covid.
La aurora mata. Entra la luz no se sabe por dónde, y va iluminando el despertador, el grabado de Doré bíblico, el armario de luna, y hay un momento en que el sol restalla contra la foto de bodas, donde los calzones han quedado colgados así, a media asta tapándome a mí con pelo en la foto de cuando nos casaron en Los Jerónimos. La casa está como está: no me afeito porque la empresa es ‘friendly barber’, y por no estar, no está ni el conserje/seguridad que parece salido de alguna de Jack Nicholson porque él es Jack Nicholson. Antes de que la luz del alba ya me desvele huele a café de recuelo, antes han pasado los camiones de...
La Comunidad de Madrid ya ha alcanzado la cifra de 7.813.073 de vacunas inoculadas contra el Covid-19. De ellas, según especificó el Gobierno regional, 4.367.143 son primeras dosis; 3.211.902 segundas, y el resto, 224.028 son de Janssen (que solo necesita una pauta). Por lo tanto, ya son alrededor de 3,4 de los 6,7 millones de habitantes de la región (la mitad) los que tienen la vacunación completa. El asunto de la falta de vacunas viene siendo un constante motivo de confrontación entre Madrid y Moncloa. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, antes del inicio de la Conferencia de Presidentes celebrada en Salamanca la semana pasada, anunció que informaría a los mandatarios autonómicos que en el mes de agosto llegarán a España 3.400.000 dosis adicionales de la vacuna de Pfizer para «avanzar» en la vacunación. Esta cuestión fue aplaudida por los presidentes autonómicos, que ven en esta llegada adicional de dosis un aliciente para seguir completando el proceso de vacunación. No obstante, algunos dirigentes regionales también plantearon a Sánchez en el seno de la reunión la necesidad de un marco normativo para la pandemia. Además, Ayuso volvió a incidir en su exigencia de que exista un «mayor control» en el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas. Desde el Ejecutivo madrileño consideran necesario «conocer los protocolos específicos en los controles que se realizan a los viajeros de vuelos internacionales para dimensionar el problema de salud pública».
No por mucho repetirlo, pierde fuerza el mensaje: tal y como anunciaba días atrás el consejero de Sanidad del Gobierno regional, Enrique Ruiz Escudero, la batalla contra el Covid-19 está lejos de finalizar y pese al avance en el proceso de vacunación, los contagios se han disparado en la Comunidad de Madrid, siendo la variante Delta la dominante. Según datos epidemiológicos facilitados el domingo por la Consejería de Sanidad, correspondiente a las 24 horas anteriores –las del sábado–, se notificaron 1.594 casos nuevos de coronavirus, de los que 809 correspondían al 31 de julio, así como 12 fallecidos más en hospitales. La Comunidad de Madrid también notificó 1.594 casos, 809 de las últimas 24 horas. En la jornada precedente –la correspondiente al sábado–, se notificaron 4.655 casos, 3.699 de las últimas 24 horas, y siete fallecidos en los hospitales, mientras que el domingo de la semana anterior –el 24 de julio– se notificaron 1.865 casos nuevos, 1.070 de las últimas 24 horas, y seis fallecidos. El número de hospitalizados, a falta de los últimos datos del fin de semana, se sitúa en 1.379 en planta –77 más respecto al día anterior– y 247 en UCI –15 más–, mientras que 48 pacientes han recibido el alta hospitalaria. Y la cifra de personas infectadas según el acumulado de la Comunidad de Madrid desde que estalló la pandemia –y cuando empezó el conteo oficial, el 2 de febrero de 2020– es de 835.061, de las que 24.419 han fallecido a lo largo del último año y medio. Las últimas cifras, pues, confirman la tendencia al alza a lo largo del verano coincidiendo con el estallido de la quinta ola de la pandemia y que afecta especialmente a la población más joven. Mismas medidas Pese a todo, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso de momento no ha comunicado que tenga previsto modificar las restricciones que entraron en vigor el 21 de junio y que limitan a un 50 por ciento el aforo en interiores de hostelería y restauración, espectáculos, locales de juego, apuestas, casinos, instalaciones deportivas, gimnasios y parques recreativos infantiles, permitiendo un 75 por ciento de aforo en exteriores de hostelería y restauración, establecimientos comerciales minoristas, centros comerciales, mercadillos y lugares de culto. Las academias, autoescuelas y centros de enseñanza no reglada mantendrán como hasta ahora un aforo del 75%. En cuanto a los horarios, siguen sin limitación los establecimientos comerciales minoristas, los centros comerciales y los mercadillos; el cierre a las 3.00 horas se ciñe a las discotecas y locales de ocio nocturno, casinos y locales de juegos y apuestas. Y el cierre a las 1.00 horas es para la hostelería y restauración, así como cines, teatros, auditorios, locales de juego y casinos. Los gimnasios e instalaciones deportivas deben cerrar sus puertas a las 0.00 horas.
Tienen en torno a los 20 años, y como buenos nativos digitales, viven inmersos en el mundo de las redes sociales. Allí buscan, a la vez, entretenimiento e información, en un cóctel explosivo que en muchas ocasiones les lleva directos a las ‘fake news’. Ellos lo saben, y no les gusta, pero aseguran no tener ni tiempo ni herramientas para esquivarlas. Por eso quieren una mejor educación que les enseñe a desarrollar el espíritu crítico. Estas son algunas de las conclusiones a las que han llegado investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y de la consultora de comunicación Torres y Carrera, en el marco del llamado ‘proyecto Culebras’ por aquello de las serpientes de verano. Chimpancé listo y reguetón Todo empezó cuando este grupo decidió poner en circulación cuatro bulos y ver qué pasaba con ellos: que una actriz española iba a protagonizar la nueva entrega de la saga cinematográfica de Spider Man ; que Gogo, un chimpacé de 11 años, era capaz de ganar a los jóvenes de su misma edad jugando a la última versión del videojuego ‘Fortnite’; que el español se había convertido en el idioma más escuchado de la música pop en el mundo gracias al reguetón; y que varias empresas trabajaban en un proyecto para transmitir información a sus empleados mediante telepatía. Las primeras conclusiones a las que llegaron fueron demoledoras: las noticias falsas se difunden «más rápido y más ampliamente» que las verdaderas; la proporción de entrada de un bulo sobre una noticia real es de mil a uno. Y el 66 por ciento de los enlaces compartidos en Twitter son generados por cuentas automatizadas, mientras las noticias falsas y la desinformación se han normalizado en las redes. Un segundo paso fue un estudio demoscópico en marzo, a nivel nacional, sobre ‘fake news’ y redes sociales, al que siguió el trabajo de debate con tres grupos de jóvenes de entre 18 y 24 años. La generación Z –los nacidos entre mediados de los años 90 y de los 2000– vive por, para y a través de las redes sociales. Y es consciente de que esta es la vía por la que se transmiten la mayor parte de los bulos. Para combatirlas, confían en un arma infalible: la educación. «Creen que los bulos van a seguir propagándose, pero tienen mucha confianza en el papel de la formación de ciudadanos con espíritu crítico», indica el vicedecano de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Facultad de Ciencias de la Información y portavoz de la Complutense en el ‘Proyecto Culebras’, Cristóbal Fernández. Por otra parte, los chavales desconfían profundamente de los medios tradicionales de comunicación; prefieren informarse a través de las redes sociales, y las utilizan tanto para esto como para acceder al entretenimiento. Algo que, advierten los investigadores, para los medios puede ser una oportunidad de ampliar audiencias, pero también representa un peligro porque lo que les atraen son productos híbridos, no noticias en el sentido clásico. La Generación Z es inconformista, curiosa y está muy preocupada por la polarización de la sociedad: cuestiones como el feminismo o los inmigrantes terminan convertidos en armas arrojadizas a raíz de la tremenda brecha ideológica que detectan entre derecha e izquierda, y que no les gusta nada. La encuesta detectó que un 82 por ciento de los jóvenes –desde 16 años– consultados utilizan las redes para informarse, aunque reconocen que mueven más mentiras; el 63 por ciento están preocupados porque la información sea falsa, y la contrastan antes de compartir nada. El 48 por ciento, sin embargo, no muestra interés por conocer lo que ocurre en el mundo: presentan apatía informativa. Legítimo cabreo Entre los temas por los que más se interesan, están aquellos que más tiran en las redes: los que son tendencia o ‘trending topic’. Tienen una visión en general pesimista del futuro porque creen que vivirán peor que sus padres. «Y están legitimados para estar cabreados», asegura Ángel Rubio, vicedecano de Calidad e Innovación Docente y profesor de Periodismo y Comunicación Global de la Universidad Complutense. Plantea la necesidad de «un sistema educativo ágil que se adapte, apostar por una educación sólida». Y echarles una mano: «No podemos dejarles solos en eso, es una tarea demasiado ingente para ellos». Una de las conclusiones que llegaron los jóvenes de la Generación Z que participaron en los grupos de trabajo sobre ‘fakes news’ –19 chicos y chicas, entre ellos varios que cursaban carreras relacionadas con Comunicación, otros matriculados en disciplinas diferentes, y varios no universitarios– ha sido la importancia de la educación como herramienta para luchar contra los bulos. Una formación que, denunciaban, no han recibido en Primaria y Secundaria –con temarios desactualizados, aseguran– y que confiaban en que sí llegaría con su paso por la universidad.
Agosto no es solo el mes por antonomasia para disfrutar de las vacaciones. También es la época en la que más robos con fuerza se producen en domicilios, deshabitados durante días o semanas y convertidos en el principal objetivo de los cacos. Para asegurarse de que las casas están vacías, los amigos de lo ajeno manejan todo un catálogo de pruebas, desde las más recurrentes, como colocar finas láminas de plástico entre la puerta y el marco, hasta dejar monedas de un céntimo o garbanzos en el felpudo a fin de comprobar si los residentes los han recogido o, por el contrario, ninguna persona ha entrado en los últimos días a la casa señalada. Algunas de estas estratagemas son las que se han encontrado en varios inmuebles del barrio de La Concepción (distrito de Ciudad Lineal ). En un portal de la avenida Donostiarra, los vecinos se toparon con siete pisos marcados con testigos dispuestos por el lado de las bisagras. A solo unas calles, otros residentes descubrieron días atrás pequeños hilos de pegamento en la parte baja de las puertas. Por suerte, la comunidad retiró los cebos de todos los afectados, dada la imposibilidad de aquellos que se encontraban actualmente de viaje. Pero la alerta vecinal no siempre llega a tiempo. En la cercana calle de César González Ruano, al menos dos viviendas han sido desvalijadas; y en la de Torrelaguna, tres. El problema, no obstante, es extensivo a toda la Comunidad de Madrid, la más afectada junto a Cataluña. Fuentes policiales subrayan a ABC la importancia de instalar cerraduras ‘antibumping’ y antitaladro al quedar constatado que la mayoría de estos grupos prefieren evitar complicaciones y no perder más tiempo del necesario en abordar las entradas. Entre los métodos empleados para irrumpir en los domicilios destaca también el del ‘escalo’, consistente en trepar por las fachadas para alcanzar terrazas o ventanas. Precisamente, la Policía Nacional arrestó en julio a tres sujetos por robar en cuatro casas de la zona norte de la capital. Los agentes lograron recuperar más de 80.000 euros en efectivo y valiosos objetos como relojes, joyas y bolsos por un valor superior a 150.000 euros. Para evitar ser víctimas de esta acción, los expertos inciden en la necesidad de cerrar bien las ventanas y las puertas de los balcones, «de la misma forma que cerramos la puerta de la calle». Esta última investigación se inició en los primeros meses del año, después de denunciarse una serie de robos en inmuebles de una zona de alto poder adquisitivo de Alcobendas. Avanzadas las pesquisas, los funcionarios comprobaron que estos robos eran similares a otros acontecidos en la parte norte de Aravaca y Las Rozas, lo que les llevó a pensar que detrás de ellos estaba la misma banda. No se equivocaban. Desde la Policía Nacional instan a los ciudadanos a cumplir unos sencillos consejos con el objetivo de evitar sorpresas a la vuelta de vacaciones. Lo primero es no dejar indicios de la ausencia en el piso, como el buzón lleno o las persianas bajadas por completo. Además, es preferible guardar la discreción en redes sociales y no publicar los destinos de veraneo y el tiempo que allí se va a permanecer. Por último, es importante revisar las puertas del edificio con el objetivo de detectar pequeñas láminas de plástico, hilos de silicona o cualquier otro objeto que no cuadre con la zona del hallazgo.
Ciudadanos quiere borrar en la Comunidad de Madrid el modelo de gestión que aplicó Ignacio Aguado como coordinador autonómico del partido en la región. Una estrategia basada en la confrontación con el Partido Popular –conocidas fueron sus desavenencias con la presidenta, Isabel Díaz Ayuso –, que no tuvo ningún rédito electoral. Todo lo contrario: llevó a esta formación política a desaparecer de la Asamblea y la relegó a un papel insignificante en la política regional. Este fracaso desembocó en el abandono de la política del exvicepresidente de la Comunidad Ignacio Aguado, que fue sustituido en sus cargos en el partido por Begoña Villacís, vicealcaldesa de la ciudad de Madrid. La dirigente de la formación naranja pasó a asumir las tareas de coordinación,...
El incendio forestal desatado el pasado sábado por la tarde, en la hora punta de temperaturas más altas, ha podido ser intencionado. Así lo afirman a ABC fuentes del caso, que manejan esta hipótesis a tenor de que la zona del pantano de San Juan y otros puntos cercanos, en el municipio de San Martín de Valdeiglesias, han sido objeto de varios conatos de fuegos en lo que va de verano. Sin embargo, indican los mismos informantes, va a ser complicado en este caso delimitar si fue realmente un acto criminal o simplemente una imprudencia lo que desató las llamas. La razón principal para llegar a esta conclusión es que el paso de la maquinaria utilizada para las labores de...
Pedro Sánchez cierra mañana formalmente el curso político con el tradicional despacho con el Rey en Marivent. Lo hizo de forma oficiosa la pasada semana con su comparecencia de balance en La Moncloa y con la Conferencia de Presidentes del viernes en Salamanca. Al contrario que en anteriores veranos, este despacho no se sitúa en mitad del parón estival del presidente del Gobierno. Sino que se ha situado como punto final de unos últimos días con varios hitos importantes. Una sucesión de focos para poder despejar tres semanas seguidas en el calendario enfocadas a su descanso vacacional. Se ha buscado de forma deliberada un parón prolongado tras un julio muy intenso. La agenda del Gobierno se retomará el 24 de agosto con el primer Consejo de Ministros. Pedro Sánchez arrancará ese día una gira por Kenia y Egipto. Y se abrirá un curso político que Sánchez quiere que esté centrado en el crecimiento económico pospandemia. En este curso quiere oír hablar de Cataluña lo mínimo imprescindible. Tras conceder los indultos, el presidente entiende que su posición negociadora se ha reforzado y quiere dormir el conflicto. Quiere que la negociación con Cataluña se base en cuestiones económicas y sociales. Y se apoya para ello en las urgencias que ha dejado la pandemia. En septiembre está comprometida una reunión de la mesa de diálogo. Pero el Gobierno no tiene ninguna prisa. Hoy se reúne la comisión bilateral, la contemplada en el Estatut, y ahí se abordarán asuntos que tienen que ver con transferencias competenciales. Para Sánchez ese marco es asumible. Mientras que el identitario le es más problemático. La derecha se reagrupa El ritmo político se derrumbará las próximas semanas tras un año marcado por la segunda etapa de la pandemia y con un último semestre de una enorme intensidad. El 10 de marzo el PSOE y Ciudadanos presentaban una moción de censura en la Región de Murcia para arrebatar el Gobierno al Partido Popular. El fracaso de la operación agrietó las diferencias ya existentes entre los dos núcleos de poder en torno a Pedro Sánchez. Isabel Díaz Ayuso respondió convocando elecciones en la Comunidad de Madrid. Pablo Iglesias abandonaba el Gobierno para ser candidato en esas elecciones. A todo ello hay que añadir que se celebraron elecciones en Cataluña el 14 de febrero. Sánchez sale de todo ese trance con luces y sombras en su cuenta. El PSC ganó las elecciones catalanas con la operación de convertir al ministro de Sanidad, Salvador Illa, en su cartel electoral. Pero ambos eventos electorales han provocado el hundimiento casi definitivo de Ciudadanos. ¿Y eso es malo para Pedro Sánchez? Ellos podían pensar que no. Pero la realidad es que puede ser determinante para el futuro político de Sánchez y su continuidad en La Moncloa. El PSOE lleva tiempo anhelando entrar en ese espacio de votantes. Pero, como ya sucedió en la repetición electoral de noviembre de 2019, los sucesos de 2021 han demostrado que la formación que Albert Rivera llevó a sus máximos hace dos años se cimentaba sobre una base electoral que rechaza de forma muy rotunda al actual presidente del Gobierno. Y es por eso que el trasvase de votantes se ha activado de forma masiva hacia el PP. Ni siquiera en Cataluña, donde su composición electoral era diferente, consiguió Illa capturar al electorado naranja de forma relevante. Su victoria se cimentó especialmente en una participación mucho más baja que la de los últimos años. Lo seguirá intentando. Pero, lo dicho, el electorado de Cs en Cataluña no es en cualquier caso el que llegó a ser en el resto de España. Todos los errores estratégicos del PSOE en los últimos tiempos tienen que ver con no entender a Ciudadanos. Remontar El balance global no es positivo para los intereses de Sánchez. Una densa niebla nubla su futuro a medio y largo plazo. Esa concatenación de hitos políticos tuvo su punto culminante en la noche del 4 de mayo. Y la consecuencia es que, como han ido ratificando después los sondeos, la derecha se reagrupa en torno al PP. Sus votos pasan de estar divididos en tres partidos de corte mediano (PP y Cs) y pequeño (Vox) a hacerlo en uno grande (PP) y otro mediano (Vox). Y esto en España lo cambia absolutamente todo. El efecto que se genera en las circunscripciones electorales que forman las provincias se avecina tormentoso para el PSOE. Con el PP primero y Vox tercero en buena parte de ellas a la derecha le empiezan a encajar las piezas del puzle. Por primera vez desde que es presidente, Pedro Sánchez no tiene que conservar la ventaja, sino recuperar terreno. Y eso en un carácter y un estilo político como el suyo anticipa que no se quedará de brazos cruzados. La profunda crisis de Gobierno del pasado 10 de julio es el primer acto de su respuesta. Adiós al efectismo En ese nuevo enfoque Sánchez quiere más política y menos espectacularidad. Veremos si lo logra. Tras tantos años abonado al efectismo se antoja difícil una conversión total. Sin Iván Redondo, Carmen Calvo y José Luis Ábalos el presidente se queda sin cortafuegos. Pero también sin recurrentes focos de conflictos a causa de estrategias o declaraciones desafortunadas. El nuevo Gobierno es más orgánico, piensa en el PSOE de los próximos años, pero con menos peso político. Todo lo bueno o lo malo que le pase al Gobierno el próximo año va a tener a Sánchez como protagonista. Su nuevo equipo quiere potenciar la idea de gestión e institucionalidad frente a la oposición. Y aquí la estrategia respecto a Cataluña es bien sencilla: que no pase nada. Los socialistas creen que los indultos les cierran cualquier ambición de captar electores a su derecha. Pero creen que el clima de opinión ha ido mejorando y que en la izquierda la aceptación terminará siendo mayoritaria. Llegar al próximo ciclo electoral con la crisis catalana amortizada, sin que el independentismo haya perpetrado un nuevo intento de ruptura unilateral. Ese es el objetivo. Sánchez quiere hablar de vacunación, de economía, de cambio climático... y de poco más. Su objetivo de una legislatura larga hasta finales de 2023 pretende agotar el cambio de ciclo que está situando a la derecha en cabeza. En La Moncloa confían en una recuperación económica intensa que se empiece a sentir de inmediato en niveles macroeconómicos. Pero se necesita tiempo para que llegue a la economía real. Del mismo modo necesita que pase el tiempo en Cataluña sin que la situación vuelva a tensarse. Los socialistas están convencidos casi más de esto que de lo relativo a una recuperación económica que sigue muy dependiente de si la etapa de convivencia con el virus se enquista. Tiempo para recuperar el aliento tras un curso que ha cambiado la legislatura.




