La derrota liguera ante el Barcelona dejó una dulce resaca en el Atlético de Madrid. Pese a la derrota, la imagen proyectada, con rotaciones y un hombre menos sobre el césped durante toda la segunda mitad, resultó positiva. Lo suficiente, al menos, como para encarar con el mejor de los ánimos el doble enfrentamiento europeo ante el conjunto azulgrana. Tras el descanso dominical, esta primera semana de Champions amaneció con noticias esperanzadoras en la entidad colchonera. Tal y como había anticipado Diego Pablo Simeone, Jan Oblak y Rodrigo Mendoza entrenaron con normalidad junto al resto de sus compañeros tras recuperarse de sus respectivas lesiones. Sin embargo, no regresaron solos. También Marc Pubill se ejercitó sobre el verde a buen ritmo tras superar los problemas musculares que le han mantenido inactivo durante las últimas tres semanas. El zaguero, de hecho, ensayó en el teórico once titular durante el partidillo, primero como lateral derecho y después como central; una prueba que indica que el Cholo lo quiere a toda costa en el choque de ida ante el Barcelona para poder adelantar la posición de Marcos Llorente a la medular. Con todo, el retorno que más expectación genera es el de Jan Oblak. El guardameta esloveno se ha perdido el último mes de competición por culpa de una distensión muscular en el costado sufrida durante un entrenamiento. En total, ha faltado a cuatro citas: tres en Liga (Getafe, Real Madrid y Barcelona) y una en Champions (la vuelta de octavos frente al Tottenham). Su vuelta a la titularidad, que hubiera sido incontestable en cualquier otro momento, provoca ahora un pequeño debate debido al notable rendimiento demostrado por Juan Musso en su ausencia. El de San Nicolás ha cumplido con creces en su rol de sustituto, e incluso fue nombrado MVP en el último duelo ante los culés, donde desbarató un par de ocasiones manifiestas de gol tras disparos de Ferran. Esta es la segunda campaña de Musso en el Atlético, club al que llegó cedido por el Atalanta en los últimos días de agosto de 2024. Se puede decir que el arquero cayó de pie en el Metropolitano (apenas un tanto en contra en sus siete primeros encuentros), al punto de convertirse en el suplente más utilizado por Simeone desde que Oblak le arrebatase el puesto a Moyá en el año de su llegada para no cederlo más. Y por el camino han pasado unos cuantos: Moldovan, Grbic, Lecomte, Adán, Dos Santos o Werner. Con el argentino, el cuerpo técnico recuperó la tradición de entregar los partidos de la Copa del Rey al portero suplente, algo que se había perdido a principios de 2022. Con él bajo palos han alcanzado la final de esta temporada, donde se jugarán el título el próximo 18 de abril ante la Real Sociedad. Para esa cita, todo dicta que Musso será el guardián de la meta. De igual modo, para esta eliminatoria continental pocos dudan de que el esloveno será el elegido por el preparador para iniciar su esquema.. salvo que su estado no sea el óptimo. «Tengo las cosas muy claras», sentenció con sequedad Simeone ante las cámaras de DAZN cuando se le preguntó si le costaría decidir quién ocupará el arco ante el Barça. Si el físico le responde, Oblak ganará este pulso por jerarquía , pero también por méritos. Su curso, aunque con altibajos, ha recordado por momentos al de sus mejores años, salvando puntos que parecían perdidos. Aún permanece en la retina de la grada la parada que firmó sobre la misma línea de meta ante el cabezazo de Vetselen en el duelo de Fase Liga frente al Brujas. Todo esto sucede con un mar de fondo inevitable: la incógnita sobre qué pasará con el balcánico al finalizar la temporada. Aunque no existen fuentes oficiales que lo corroboren, empieza a deslizarse la posibilidad de que la afición atlética esté disfrutando de los últimos encuentros de su leyenda en la portería. Una importante oferta de Arabia Saudí tendría la llave de esta situación. El internacional esloveno, de 33 años, ve con buenos ojos cerrar su trayectoria firmando un último contrato suculento. Y en las oficinas del Metropolitano tampoco pondrían pegas a una despedida amistosa, especialmente si se tiene en cuenta la alta ficha que desde hace ya bastantes ejercicios vincula al jugador con la entidad. El dilema, por tanto, radicaría en el relevo. Musso ha demostrado que no desentonaría, pero en mayo cumplirá 32 años, lo que representaría una apuesta a corto plazo. Esquivel, internacional sub-21, aparece como la opción de la cantera. Si ninguna de estas vías convenciese a Simeone, le tocaría a Mateu Alemany empezar a explorar el mercado.
De Deportes https://ift.tt/q80QwJH






0 comentarios:
Publicar un comentario