lunes, 6 de abril de 2026

Ilia Topuria: «Le contaré a mis nietos que empecé en un garaje y terminé peleando en la Casa Blanca»

Hace apenas dos años, un joven luchador pasaba de vivir prácticamente en el anonimato a convertirse en el hombre de moda en España. En febrero de 2024, Ilia Topuria derribó la barrera del nicho de los deportes de combate al convertirse en campeón mundial de la UFC, la mayor organización de artes marciales mixtas (MMA) a nivel planetario. Fue recibido con honores de estrella por las mayores figuras institucionales, como la presidenta de la Comunidad de Madrid o el presidente del Gobierno español. E incluso realizó el saque de honor en el Santiago Bernabéu durante un partido del Real Madrid. Un golpe de efecto que permitió vivir un 'boom' de este deporte en nuestro territorio. Tiempo más tarde, Topuria defendió con éxito su cinturón del peso pluma e incluso conquistó una segunda categoría de peso, entrando en el selecto grupo de los dobles campeones de la UFC. Cuando parecía que ya pocos objetivos más le quedaban, surgió una oportunidad histórica: protagonizar el combate estelar del evento que realizará el 14 de junio la mayor liga del mundo en los jardines sur de la Casa Blanca, la residencia presidencial estadounidense, donde pondrá en juego el título mundial del peso ligero que conquistó el año pasado ante el brasileño Charles Oliveira. Y, para más inri, se enfrentará a la estrella local, Justin Gaethje , campeón interino del peso ligero, en una velada que está enmarcada en los actos de conmemoración del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. Mientras El Matador (como se le apoda) ultima su preparación española, pues viajará hasta Miami para realizar la recta final de su 'training camp', abre las puertas de su casa a ABC para analizar el hito que supone encabezar el evento más exclusivo que haya realizado jamás la UFC. -Gracias por abrirnos las puertas de su casa. ¿Cómo está, Ilia? -Muy bien, todo un gusto. Preparado como siempre. -Como hacía tiempo que no hablábamos, le tengo que preguntar por todos estos meses de inactividad. ¿Qué tal lo ha llevado? -Bueno, ha habido inactividad en el mundo de la competición, pero siempre me mantengo activo, siempre estoy entrenando, forma parte de mi vida. Incluso te diría que me ha venido muy bien el parón, me ha dado ese espacio para disfrutar de la esencia de cada disciplina de combate, estoy muy contento de volver al octógono, estoy súper preparado. -Usted se ha convertido en una superestrella deportiva y eso implica ser una figura pública. ¿Le ha pesado mucho que sus asuntos privados hayan trascendido tanto? -No me ha pesado, pero ha sido un poco extraño, porque a todos nos pasan cosas en nuestra vida privada, somos humanos y atravesamos momentos diferentes, cuando te pasa algo que haga tanto ruido, te sorprende, pero al final soy consciente de la figura que represento. -¿Y a nivel mental eso cómo se gestiona? -Hay que aceptarlo, yo lo acepto siempre. Estoy agradecido por mi posición, por la oportunidad que tengo, por ser quien soy, y lo vivo desde el agradecimiento. Es lo que me ha tocado vivir. -Y lo que te tocará vivir es una experiencia histórica: encabezar un evento de la UFC en la Casa Blanca. -Es un poco extraño (risas). A veces cuando me pongo a visualizarlo y me veo en el jardín de la Casa Blanca, me pregunto qué hago aquí. Es una experiencia única, pasarán los años y se lo podré contar a mis hijos y a mis nietos: he empezado en un garaje y he acabado compitiendo en la Casa Blanca. No puedo esperar a ver cómo va a ser todo, cómo lo van a montar, por dónde vamos a entrar. Voy a ir con todos mis amigos a la Casa Blanca, que también son mis entrenadores, y pensaremos: ¡Dónde está el telefonillo para que llamemos! -En septiembre de 2025 publicó un mensaje en el que decía: '¿Quién apuesta conmigo a que seré el combate estelar de la Casa Blanca?'. Pareciera que algo se olía... -Cuando se anunció el evento de la Casa Blanca, no tenía ninguna duda de que yo iba a formar parte de ese equipo. Cuando una empresa hace esta exposición, lleva a sus mejores productos y yo soy el mejor producto. La UFC tenía que contar conmigo en la Casa Blanca. -Hubo diferentes nombres en el horizonte, pero finalmente se enfrentará a Justin Gaethje, la estrella estadounidense, un peleador histórico. ¿Cómo ve este combate? -Cuando tomé la decisión de subir al peso ligero, la gente me decía que era muy pequeño. Tuve mi combate contra Charles Oliveira y lo noqueé. Ahora se anuncia el combate contra Justin Gaethje y ahora todo el mundo diciendo que es una pelea muy fácil, que lo voy a noquear, y la gente se olvida de que Gaethje es un tipo muy duro, con muchísima experiencia, que sin lugar a duda será parte de Salón de la Fama de la UFC. No puedes no tenerlo en cuenta. Es un combate duro, pero hay niveles y niveles. Está el momento de cada uno, y este es mi momento. La victoria será mía. -En el plano técnico, ¿cómo visualiza el enfrentamiento? -Por como él suele salir a sus combates, veo que pueda terminar rápido. Lo veo parecido al combate contra Charles Oliveira. No creo que vaya a retroceder, ofrece pelea, y cuando haces eso, estás cometiendo un error cuando peleas contra alguien como yo que tengo tanta técnica. -¿Un pronóstico? -Victoria en el primer asalto. -Una de las opciones encima de la mesa fue su pelea contra Islam Makhachev, el campeón del peso wélter. Desde su equipo decían que usted rechazó la pelea por dinero, pero Dana White (CEO de la UFC) dijo que Islam estaba lesionado. ¿Cuál es la realidad de todo esto? -Lo primero que hay que entender es que cada uno defiende su posición. Lo que yo tenía entendido de parte de la UFC es que no iban a contar conmigo para la Casa Blanca, que hiciera lo que tuviera que hacer. Pero yo pensaba que era parte de la negociación, no es lo mismo que tú lo pidas la oportunidad a que te llamen a ti. Me fui a la República Dominicana y allí recibí la llamada de la UFC, que señalaban que igual podía estar en la Casa Blanca para pelear contra Islam Makhachev. Salió Dana White diciendo que en dos días anunciaría toda la cartelera, por lo que conté que, de estar allí, sería contra Islam. De repente, me llamaron para decirme que Islam se había lesionado y que iría contra Justin Gaethje. Había puntos de la negociación que estábamos debatiendo pero es secundario. -La realidad es que finalmente será Justin Gaethje y pelearás contra él en el centro neurálgico del poder estadounidense. ¿Es una motivación extra poder vencerlo allí? -No es una batalla de nacionalidades, no es España y Georgia contra Estados Unidos, no deja de ser deporte. Me motiva la experiencia, es algo que voy a poder contarlo el día de mañana, eso sí que me emociona. En este punto de mi carrera, pelear en la Casa Blanca es una de las cosas que me motivan a nivel deportivo. -Hablando de manera más general: ¿Qué supone para las MMA y para la UFC celebrar un evento en la Casa Blanca? -Creo que va a marcar un antes y un después para las MMA, va a tener un montón de ojos puestos encima este evento. No es solo un evento de la UFC en la Casa Blanca, es que nunca se ha hecho un evento deportivo allí. Solo ver cómo logran hacer el montaje, las personalidades que irán, cómo va a ser... Todo el mundo quiere ver cómo será. Va a ser algo único, con un eco muy grande para el futuro. -En el libro 'Asalto al octágono' hablo de la figura de Donald Trump en la UFC, que fue un gran valedor para que la compañía no quebrara hace dos décadas. ¿Qué opina de su impacto en este deporte? -Para las artes marciales mixtas tiene muchísima importancia. Ha habido presidentes de Estados Unidos a los que les gustaba el beisbol, a otros el baloncesto, a otros el fútbol americano, y Donald Trump le gustan las MMA y la UFC, ¡qué suerte la nuestra! -¿Lo ha podido conocer personalmente? -No lo he podido conocer, pero esta vez seguro que sí. -Volvamos al plano deportivo. Hay otro nombre que es Arman Tsarukyan que está haciendo mucho ruido para poder enfrentarse a usted. ¿Ocurrirá? -Él está haciendo lo que tiene que hacer, hablar, moverse, expandir su nombre y su marca. No sé si se dará el combate, a mí me llamaron y me dijeron vas a pelear con Islam y dije que perfecto, luego que era Gaethje y perfecto también. No hay ningún problema. -¿El objetivo final es la triple corona, conquistar tres divisiones en la UFC? -La triple corona siempre ha tenido sentido para mí siempre que sea contra Islam Makhachev, porque representa mucho y tiene historia detrás. Si se diera ese combate en el wélter, sí que sería, si no, quién sabe. -Es la pelea generacional para dictaminar al mejor luchador de la actualidad, ¿no? -Yo creo que es un combate que todo el mundo quiere ver, ya sean aficionados al deporte o no, es un combate que desde mi perspectiva se tendría que dar. Si yo estuviera en su lugar haría todo lo posible para que así sucediera, pero es difícil darle consejos a la UFC cuando han logrado construir lo que han construido. Nosotros desde fuera vemos alguna cosa pero ellos desde dentro de la cocina van viendo cómo colocar las piezas en el futuro. Venga lo que venga, tengo que estar preparado y me estoy enfocando en las cosas que están bajo mi control. -Pero, si usted fuera el promotor, ¿sería el siguiente combate para hacer? -No lo sé, la verdad. Yo creo que si fuera promotor, si priorizara la empresa, no sé si es bueno cruzar a los dos en nuestro momento de auge, yo acabo de cambiar de categoría, él también, los dos tenemos nuestro 'fan base', por lo que matar a Islam en este caso, estás matando a una estrella de Oriente Medio. ¿Qué te queda? Es un poco complicado. -Hablemos de su preparación. ¿Qué planificación está teniendo? -Hemos hecho una gran parte de la preparación en Madrid, como siempre, la próxima semana nos iremos a Miami y ahí vamos a terminar las siguientes ocho semanas todo el equipo allí. Y ya durante la Fight Week viajaremos para Washington a vivir la experiencia. -La realidad es que ya ha hecho mucho en las MMA y hay gente que se está preguntando cuántas peleas le quedarán a Ilia Topuria. -No lo sé, antes solía hacer predicciones sobre estas cosas. Ahora estoy disfrutando mucho de lo que estoy haciendo. En el momento que lo sienta me retiraré, pero no creo que sea el año que viene. -Para terminar, le estamos viendo disfrutar mucho con su figura como promotor en WOW, la mayor liga de MMA de España. ¿Qué tal está viviendo esta faceta y qué objetivos se marca? -Estoy súper ilusionado con WOW, ha sido una buena aventura desde que formo parte de este proyecto. Esta semana tenemos el evento en Valencia, en el Roig Arena, que ha batido todos los récords de MMA en España, estamos muy contentos de que tengamos esta afición. Los planes es seguir explorando el territorio internacional, empezando por Europa. Estamos ultimando un evento en Lisboa para preparar cosas grandes. WOW está creciendo y cogiendo muy buena forma, contentos por todos los atletas que forman parte de ello. -Además ha entrado como aliado estratégico Cristiano Ronaldo. ¿Cómo ve esta alianza? -La verdad que, para mi sorpresa, está bastante involucrado, siempre muy atento y ofreciendo su ayuda. Está muy encima de todo. -Ilia, se nos acaba el tiempo. Como siempre, un placer y le deseamos lo mejor. -Siempre es un gusto. Muchas gracias.  

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domingo, 5 de abril de 2026

Simeone encoge los goles y los triunfos del Atlético ante el Barça

Durante la década de los 90, los Atlético de Madrid-Barcelona eran sinónimo de espectáculo, emoción, fútbol de ataque, alternancia en el marcador y goles, muchos goles. Hubo remontadas increíbles por ambos bandos, como aquel 0-3 al descanso en Copa del Rey del Atlético en el Camp Nou (1997), que terminó en 5-4, tras cuatro goles de Pantic, y un 'hat trick' de Ronaldo, Figo y Pizzi para los culés. Unos años antes, en la 1993-94, el Barcelona del 'Dream Team' se paseaba por el Calderón con una exhibición del recién fichado Romario. Triplete del brasileño y 0-3 al descanso. Pero en la segunda parte, un Atlético que deambulaba por mitad de tabla logró una remontada histórica con un doblete de Kosecki y Pedro y Caminero culminando la hazaña. Justo aquella noche heroica junto al Manzanares supone el inicio de una serie de 44 enfrentamientos entre rojiblancos y azulgranas antes de la llegada de Diego Pablo Simeone como entrenador colchonero. ¿Por qué 44? Porque es exactamente la cifra de encuentros que el Cholo sumó este sábado dirigiendo a los suyos frente a los culés. Y las estadísticas entre los 44 duelos antes de Simeone, y los 44 con el argentino en el banquillo arrojan diferencias contundentes. El saldo de los Atlético-Barcelona entre 1993 y 2011 fue extremadamente igualado, con 18 victorias rojiblancas; 7 empates; y 19 triunfos azulgranas. En el aspecto goleador, 86 tantos para los colchoneros y justo 100 para los culés, lo que supone una espectacular media de 4,22 goles por partido. Siguiendo con los 90, el Atleti ganó una final de Copa a los culés (1-0) y también se impuso por partida doble (3-1 y 1-3) para ser campeón de Liga el mítico año del Doblete de 1996, con Simeone de corto y Antic en el banquillo. El mismísimo Johan Cruyff, técnico culé entre 1988 y 1996, se rindió a la superioridad de los colchoneros de ese año, tras la derrota en el Calderón: «El Atlético ha sido una apisonadora. Ha ido a toda pastilla. Ha sido mejor en todos los sentidos. No le hemos ganado en ningún detalle. Si el resultado hubiera sido 7-1, a callar». En esa década hubo 5-3, 5-2, 2-5 ó 3-3. Pero esa exuberancia goleadora se mantuvo en los 2000 con nuevos 4-3, 4-2, 5-2, 1-3 o goleadas de escándalo de los culés como 6-1, 5-0 o el sonrojante 0-6 del Calderón . Eto'o, Fernando Torres, Ronaldinho, Agüero, Henry, Forlán o, por supuesto, Messi fueron los goleadores del nuevo siglo. El 26 de febrero de 2012 debutaba Simeone en un Atlético-Barcelona en el banquillo del Calderón, con un 1-2 con tantos de Falcao, Alves y una falta de pillo de Messi en el 81. La temporada siguiente en el Camp Nou, Falcao volvía a marcar, pero los azulgrana se impusieron 4-1. Nunca más el Barça volvería a derrotar por tantos goles al Cholo. De hecho, la campaña 2013-14 fue el paradigma perfecto del cambio que logró el argentino, con un Barcelona muy dominador, pero una defensa férrea del Atlético y marcadores cortos y apretadísimos. Se midieron hasta seis veces: en la antigua Supercopa, que se llevaron los catalanes por el valor doble de los goles fuera (1-1 en el Calderón y 0-0 en el Camp Nou); en Liga 0-0 en la capital y 1-1 en la última jornada en la Ciudad Condal, con el mítico gol de Godín que valió para dar el título a los colchoneros 18 años después; y también se cruzaron en la Champions, 1-1 en Barcelona y 1-0 en el Manzanares con gol de Koke tras una salida arrolladora. Cinco empates, una victoria rojiblanca y ninguna para los catalanes, dirigidos por el Tata Martino. Sin embargo, Simeone no fue capaz de sostener esa igualdad. Tras esa temporada, llegaron siete victorias consecutivas de un Barça liderado por Luis Enrique, que sólo se rompieron, nuevamente, en la Champions. Tras caer 2-1 en la Ciudad Condal, donde Torres adelantó a los rojiblancos, pero fue expulsado a la media hora por doble amarilla; el Atleti volvió a protagonizar una noche mágica en el Calderón, logrando el billete para semifinales tras imponerse 2-0 con un doblete de Griezmann. Ese doble triunfo en Europa fue un éxito que apenas se ha reproducido en los campeonatos nacionales. De hecho, Simeone tardó una década en poder celebrar una victoria contra los culés en Liga. Hasta noviembre de 2020, con un Atleti que protagonizó una primera vuelta demoledora, el Cholo no supo lo que era sumar los tres puntos ante el Barça, gracias a un 1-0 firmado por Carrasco. En la segunda vuelta, un equipo que se desinflaba logró arrancar un 0-0 en el Camp Nou a falta de tres jornadas, que fue suficiente para levantar la segunda Liga de la era Simeone. Por entonces ya mandaba Luis Suárez en las filas rojiblancas, y la temporada siguiente comandó un nuevo triunfo liguero (2-0) con un gol y una 'llamadita' de venganza a quien lo defenestró en el Barça, Ronald Koeman. Estos dos triunfos, y un 1-2 la pasada campaña en el exilio de Montjuic (el Atlético no ganaba en casa del Barcelona desde 2006), son las tres únicas victorias en Liga que ha conseguido Simeone contra los azulgranas en catorce años. Los números totales del Cholo (7 triunfos, 12 empates y 25 derrotas), distan muchísimo de la paridad de los años 90 y 2000. En cuanto al bagaje goleador, apenas 45 tantos colchoneros (1,02 por partido) y 69 de los culés, suponen una media de 2,59, alejadísima del 4,22 que antaño adornaba este duelo. En Copa del Rey el Cholo ha caído en tres de sus cuatro eliminatorias con los azulgranas (de 1993 a 2011 fueron tres de cinco cruces para los rojiblancos, incluido el título del 96), aunque el último 4-0 (mayor goleada del argentino a los culés) le permitió, con más sufrimiento del aconsejable en la vuelta (3-0), llegar a una nueva final. Y también les derrotó en la Supercopa de Arabia (2-3 en 2020) para llega a una final que perderían por penaltis ante el Real Madrid. Paradojas del destino, contra el eterno rival capitalino Simeone sí ha logrado equilibrar una balanza que venía de catorce años desnivelándose siempre del lado blanco. Sus números contra el Real Madrid son de 14 triunfos colchoneros; 17 empates; y 19 victorias merengues. Contra el Barça, en cambio, el Cholo no consigue encontrar la fórmula… Salvo en la Champions, donde en sólo una semana se dilucidará un nuevo doble enfrentamiento.

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La Justicia belga procesa a Pogacar, Evenepoel y al resto de ciclistas que se saltaron un paso a nivel en el Tour de Flandes

El dominio de Tadej Pogacar en el mundo del ciclismo no lo va a eximir de responder ante la Justicia belga, que ha decidido procesar a los corredores del Tour de Flandes que cruzaron un paso a nivel pese a la luz roja que señalaba la aproximación de un tren, entre los que se encontraban el esloveno y Remco Evenepoel. Así lo ha comunicado este domingo la Fiscalía de Flandes Oriental, que levantará un atestado por infringir las normas de seguridad vial contra la veintena de participantes que, a unos 200 kilómetros de la meta en Wichelen ( Bélgica ), optaron por cruzar las vías. El grupo no respetó la luz roja que avisaba de la proximidad del tren y teóricamente los obligaba a detenerse, mientras que sus perseguidores frenaron detrás de las barreras bajadas, tal y como informa la agencia de noticias AFP. «Se identificará a los infractores y se levantará un atestado », ha indicado el Ministerio Público. Los dos grupos pudieron unirse de nuevo unos kilómetros más adelante, después de la intervención de la dirección de carrera para ralentizar a quienes ya habían pasado. Los organizadores obligaron a quienes se habían saltado el paso a nivel a reducir la velocidad y esperar a que el resto del pelotón los alcanzara, pero permitieron seguir corriendo a los ciclistas escapados y no afectados por el paso del tren, con lo que ampliaron su ventaja en casi dos minutos durante ese episodio. A esta decisión reaccionó Pogacar, que acabó imponiéndose en la carrera: « La norma es un poco extraña . No sé por qué no detienen a la escapada, nos detienen a nosotros y luego reinician la carrera con normalidad, como debería ser». «De repente, tres tipos saltaron en medio de la carretera pidiéndonos que nos detuviésemos. Pero, ¿cómo se puede parar en un segundo? Tendrían que haberlo hecho antes, no a 10 metros de la valla (...) Incluso pensé que los tipos que saltaron a la carretera eran manifestantes y que estaba pasando algo», ha declarado el ganador en rueda de prensa. La infracción puede llevar a los implicados ante los tribunales y acarrearles una multa , pero los responsables de la carrera decidieron no descalificar a los implicados en el incidente.

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sábado, 4 de abril de 2026

Rublev, la excepción en el intratable duopolio de Alcaraz y Sinner

Estaba tan enfermo que ni siquiera podía hablar, tan aferrado a los antibióticos para poder respirar y comer que ni lo celebró. Así manifestaba Andrey Rublev a este periódico su victoria en el Mutua Madrid Open de 2024. No lo sabía nadie, pero su título, el segundo Masters 1.000 de su carrera tras Montecarlo 2023, también se iba a convertir en una rareza para el planeta tenis: es el único de las dos últimas temporadas que en el trofeo no se inscribe el nombre de Sinner o de Alcaraz. Es lo que ha pasado desde ese 2024 en el que tanto el murciano como el italiano encontraron un nivel que ha sido imposible de alcanzar para los demás. Todos los torneos desde aquel inicio de curso en los que han comparecido ambos lo han sumado a la vitrina de uno o de otro: 22 de 23. Salvo ese Madrid en el que Rublev se coló en la fiesta. Alcaraz rompió pronto los esquemas del personal. Con un 2021 en el que se dejó notar y un 2022 en el que enlazó títulos de todos los colores hasta ese primer Grand Slam, en el US Open ante Casper Ruud, con el que se convirtió, además, en el número 1 más joven de la historia. Con 19 años. Para 2023, llegarían los calambres en la semifinal de Roland Garros, pero el primer título en Wimbledon, y ante Djokovic. Con 20 años recién estrenados.  A Sinner le costó un poco más encontrar su poderoso tenis. Asomó en 2023, pero se le hacían largos los Grand Slams. Y en 2024, un salto de calidad para tratar de atrapar a Alcaraz que lo llevó a romper el techo por fin y encumbrarse en el Abierto de Australia. Y a partir de allí, solo ellos dos. Para Carlos Alcaraz, en 2024: Indian Wells, Roland Garros, Wimbledon y Pekín. En 2025: Roma, Roland Garros, Cincinnati y el US Open. En 2026: Abierto de Australia y Doha. Para Sinner, en 2024: Abierto de Australia, Miami, Cincinnati, US Open, Shanghái y la Copa de Maestros. En 2025: Abierto de Australia, Wimbledon, París y Copa de Maestros. En 2026: Indian Wells y Miami. Por si no fuera poco abrumador el dato, se subraya la hegemonía que ambos protagonizan con el siguiente: siete de los 15 torneos ganados por uno de los dos se han dirimido, precisamente, entre los dos (Roland Garros, Wimbledon, US Open, Roma, Cincinnati y las ATP Finals 2025, y Pekín 2024). Mientras Alcaraz ha sido más humano en ocasiones, si es que se puede decir así, pues no alcanzó las últimas rondas en Cincinnati 2024, París 2025 y Miami 2026, Sinner ha consolidado su dominio pues ha jugado siete de las últimas ocho finales de Masters 1.000 y cinco de las seis últimas finales de Grand Slam (Djokovic lo apeó de la semifinal en Australia). Esta dualidad se reparte 291 victorias y solo 37 derrotas, Nueve Grand Slams, ocho Masters 1.000 y ocho ATP 500. Y también se reparten las superficies. Ahí está Sinner firme, impecable y preciso en la pista dura, donde ha conseguido sus mejores éxitos: tres Grand Slams, sus siete Masters 1.000, dos Copas de Maestros. Le falta sumar en rojo, pues no ha conseguido levantar todavía ningún torneo en tierra batida. Se adapta algo peor a sus condiciones y tiene a un Alcaraz que la domina sin pensar. Aquí se ha hecho fuerte el español, que suma 11 títulos: Roland Garros 2024 y 2025, Río de Janeiro 2022, Madrid 2022 y 2023, Barcelona 2022 y 2024, Buenos Aires 2023, Montecarlo 2025, Roma 2025 y Umag 2021. Llega ahora la temporada de tierra, con un primer torneo que comparten: Montecarlo. Donde además se disputarán el número 1 del mundo. Defiende corona Alcaraz y solo puede sumar Sinner, que no estuvo por sanción el año pasado. Después se reencontrarán en Madrid y en Roma. Antes de que los dos se disputen ese Roland Garros que anhela el italiano tras verse superado el año pasado, con tres bolas de partido a su favor, por un Alcaraz intratable. Después, en la hierba, tratará de ser el español quien se levante de la decepción que supuso esa final de Wimbledon en la que Sinner fue tan superior. Y para el final del verano, la pista dura estadounidense para dirimir quién es mejor. Y quién puede sumar una excepción más al abrumador dominio de este dupolio.  

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La suerte del campeón sonríe al Barça

Un Atlético de saldo, plagado de suplentes y canteranos, y obligado a jugar con diez durante toda la segunda parte por la expulsión de Nico González, estuvo cerca de amargarle al Barcelona el primer capítulo de la trilogía que ambos afrontan en apenas diez días. Rescató a los azulgrana un gol con el hombro de Lewandowski, tras un rebote, a tres minutos del final. Ganar en el Metropolitano era un caramelo demasiado tentador, pero al líder le costó sudor y lágrimas estirar su ventaja en la Liga sobre el Real Madrid hasta los siete puntos. Quedan otros dos enfrentamientos entre ambos, y difícilmente se parecerán a este. En Liga, las urgencias eran distintas, algo que quedó patente desde la confección de los onces. Las bajas castigan a un Atlético sin buena parte de su columna vertebral y con una alineación menos reconocible, con varias de sus piezas principales en el banquillo. En el Barça hay menos cambios. Toca acostumbrarse a la vida sin Raphinha, principal damnificado por la ventana de selecciones, y Flick juega al despiste con su sustituto. Finalmente, es Rashford quien asume ese papel, aunque el técnico alemán guarda su mayor sorpresa para la posición de nueve, que recae en Dani Olmo en detrimento de Lewandowski y Ferran. Al contrario que en otras épocas no tan lejanas, nadie en el entorno rojiblanco se atreve ya a hablar de favores al Barça para perjudicar al eterno rival. También lo entienden así los hombres de Simeone. Aunque la lógica del juego dicta que son los azulgrana quienes deben tomar la iniciativa, el Atlético comparece más valiente de lo previsto. Sin embargo, sobre el césped emergen duelos demasiado desiguales. Rashford escapa con facilidad de Nahuel, y suyo es el primer disparo con peligro. También Lamine Yamal juega con libertad ante Nico González, improvisado lateral. Un caño del internacional español sobre el argentino desemboca en una ocasión clara de Fermín que despeja Musso. Poco después, Nico detiene con la mano un pase en largo hacia el extremo tras perder la marca: una señal inequívoca de lo que está sufriendo. El Atlético intenta salir con rapidez tras cada recuperación, aferrado a la técnica exquisita de Griezmann. El francés falla lo sencillo ante Joan García después de dejar sentados a dos defensores en apenas un palmo de terreno, y los rojiblancos desperdician una ocasión de oro para adelantarse. El partido no es de guante blanco, pero tampoco un homenaje al ardor guerrero. El Barça se impone en el centro del campo, aunque no termina de explotar ese filón previsible que tiene en las bandas. Y entonces irrumpe lo inesperado. Una recuperación de Lenglet deriva en un envío largo que Giuliano controla con maestría. Hay cierta pasividad en Gerard Martín y Cancelo, los dos culés más próximos a la acción, y el argentino lo aprovecha para soltar un disparo seco que sorprende a Joan García. El subidón le dura poco al Atlético. Apenas dos minutos después, Rashford vuelve a imponerse a Nahuel y, tras una pared con Olmo, bate por bajo a Musso. El encuentro regresa al punto de partida en un suspiro. El final de la primera mitad se desordena. Una tangana empaña el buen tono general del duelo: todo arranca con un pisotón de Dani Olmo sobre Giuliano y deriva en reproches, empujones y varias amarillas. Ya en el tiempo añadido, otro balón largo hacia Lamine Yamal desemboca en la extraña expulsión de Nico: primero ve la segunda amarilla y, tras la revisión del VAR, la roja directa . Entre medias, Simeone se desgañita reclamando un fuera de juego del azulgrana. No es la última visita de Busquets Ferrer al monitor. Regresa al inicio del segundo acto tras mostrar una nueva roja directa a Gerard Martín por un pisotón sobre Almada. También en esta ocasión corrige su decisión, esta vez por exceso: las imágenes evidencian que el azulgrana toca primero el balón. Simeone se desespera, agota su paciencia y decide resistir el empate dando entrada a dos canteranos, Morcillo y Taufik Seydu. Para entonces ya está en el campo también Ferran, a quien Musso frena en dos ocasiones con intervenciones de gran mérito. El Barça gana terreno poco a poco; el Atlético recula cada vez más. El estadio se enciende ante el ejercicio de resistencia. Hay gestos y gritos de rabia hacia la grada colchonera en cada recuperación, en cada intento frustrado del rival. Se jalean los balones largos que Sorloth pelea con los centrales, e incluso asoma la ilusión de la heroica. Pero el gol postrero de Lewandowski cae, esta vez, como una losa demasiado pesada para los locales, mientras los visitantes lo celebran casi como un título.  

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viernes, 3 de abril de 2026

Jesús Calleja, testigo de excepción en el lanzamiento de Artemis II en Cabo Cañaveral


RUMBO A LA LUNA
El aventurero se ha desplazado hasta Florida para ser testigo del despegue de la nave que viaja camino de la luna en la primera misión tripulada en más de 50 años.

Jesús Calleja, testigo de excepción en el lanzamiento de Artemis II en Cabo Cañaveral

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Baskonia - Real Madrid, estadísticas del partido



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jueves, 2 de abril de 2026

Cinco semanas sin F1 para cambiar las reglas que enojan a los pilotos

Según la visión de Fernando Alonso, la nueva Fórmula 1 que tenemos ante nuestros ojos es «un campeonato de pilas» y un lugar donde «no hay diversión porque los adelantamientos los haces sin querer». Una manera muy elocuente de definir el campeonato que ha generado un sinfín de críticas de los pilotos, salvo los que ganan (Mercedes, con Antonelli y Russell) o están en posición de hacerlo (Ferrari, con Leclerc y Hamilton). La sacudida de las nuevas normas técnicas que imperan en la F1 ha modificado la manera de conducir de los pilotos. Ahora son gestores de energía más que arriesgados pasajeros de los monoplazas más veloces de la tierra. Los motores tienen un 50 por ciento de energía eléctrica del total de su potencia (el otro 50% es combustión) y quedarse sin electricidad les obliga a reducir mucho su velocidad. Los pilotos aseguran que hay alto riesgo de accidentes cuando los coches se quedan sin energía en las rectas. «No es muy divertido conducir estos F1 -aseguró Verstappen-. La palabra clave es gestión. Como piloto, la sensación no se parece mucho a la de la Fórmula 1. Se parece más a la Fórmula E con esteroides. Muchas de las acciones que realizas como piloto, en cuanto a los controles, tienen un impacto enorme en el consumo de energía. Para mí, eso no es Fórmula 1. Quizás sea mejor pilotar en la Fórmula E, ¿no? Porque ahí todo gira en torno a la eficiencia energética y la gestión». Gestión es la palabra de moda. El nuevo reglamento impone motores híbridos diferentes en 2026, con el objetivo de favorecer los adelantamientos en carrera. Sin embargo, la medida divide en la F1 debido a la gestión compleja de la energía eléctrica de la batería y a las importantes diferencias de velocidad que puede provocar. Los bólidos disponen de un modo 'adelantamiento' y de un botón 'boost' para aumentar la potencia eléctrica y adelantar. Pero ello genera un riesgo de vaciar la batería, perder velocidad y ser adelantado mientras se frena para recargar. «Los adelantamientos que hay ahora son sin querer. De repente te encuentras con una batería superior con el coche que tienes delante. O te estrellas contra él o lo adelantas. Es una maniobra de evasión, más que un adelantamiento por decir 'bueno, voy a echarle coraje y voy a frenar más tarde que él o voy a pasarle en una curva por el exterior, por el interior o voy a hacer algo diferente'», explicó Fernando Alonso en Dazn antes de la carrera en Japón. El accidente del británico Bearman en Japón, que casi se come al argentino Colapinto llegando desde atrás, es la consecuencia de lo que venían diciendo los pilotos respecto a los adelantamientos artificiales y esta F1 que busca pasadas porque sí, una vez que ha tumbado el DRS y lo ha sustituido por las recargas de energía. Según la comparación de las imágenes de la cámaras onboard de F1 TV, Colapinto circulaba a 170 km/h en cuarta marcha justo antes de la señal de los 100 metros, mientras que Bearman por detrás iba a 262 km/h en séptima marcha. Bearman derrapó por la hierba, cruzó la pista con el Haas descontrolado y chocó contra la barrera de neumáticos en un impacto en 50G. «Eso es lo que pasa. Uno se queda completamente atascado, sin potencia, luego el otro usa el modo 'boost' y puede haber una diferencia de 50 o 60 km/h», lamentó Max Verstappen, de quien se ha informado que estaría dispuesto a dejar la F1 por este tema. «Es realmente antinatural para el pilotaje», declaró el holandés a la BBC. «Y llega un punto en el que, sí, simplemente no es lo que quiero hacer». «Hay que encontrar una solución, hacer lo que sea -aconsejó Carlos Sainz, presidente de la asociación de pilotos de F1-. Me da igual que vayamos medio segundo o un segundo más lentos por vuelta, si hay que rebajar la potencia para que el motor eléctrico aguante más tiempo, será más seguro y más divertido, porque no dependeremos tanto de la energía, pero me da igual, la solución hay que encontrarla más pronto que tarde». Después de la anulación de los grandes premios de Baréin y Arabia Saudí por la guerra en Irán, los mandamases de la F1 tienen cinco semanas para cambiar algún matiz de las reglas que permita menos adelantamientos artificiales y sin riesgo para la seguridad física de los pilotos y menos gestión de las baterías de energía. En abril la FIA y las escuderías han programado reuniones técnicas para ajustar la gestión de energía de los motores. Se busca, sobre todo, evitar la deceleración repentina al final de las rectas cuando el sistema prioriza la recarga de la batería sobre la velocidad punta, lo que ha generado diferencias de velocidad peligrosas entre coches. En el GP de Japón ya se redujo el límite de recarga de energía de 9 a 8 megajulios por vuelta para asegurar que la clasificación del sábado siga siendo un reto de puro rendimiento y no solo de gestión de batería. Se estudia estirar la duración de la batería durante la vuelta y permitir un ligero aumento de la potencia del motor de combustión mediante ajustes en el combustible para compensar la falta de energía eléctrica en momentos críticos. En definitiva, devolver la esencia a la F1 en favor del arrojo de los pilotos.

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El fútbol no espera a los treintañeros: así se negocia ahora para alargar una carrera

Luka Modric se fue del Real Madrid porque a sus 39 años el club consideraba que su tiempo estaba ya agotado , lo mejor de uno de los mejores se había visto ya. Llevaba casi una década renovando poco a poco, año a año, ya que los blancos son uno de esos clubes, cada vez más clubes, que entienden que los 30 años es la barrera de la obsolescencia, un límite en el cual el jugador deja de rendir como antes e, incluso, corre el riesgo de desplomarse. Esta política se la encuentra con frecuencia Álvaro Torres, Worldwide Football Managing Director en You First, una de las agencias más importantes del deporte español: «Es algo que está muy generalizado, desde los 30 es más complicado cualquier contrato. Porque además ahora los clubes miran mucho el valor de reventa, y a partir de esa edad no tienen. Además, el salario del jugador joven suele ser más asequible, y ese es otro hándicap para el jugador de esa edad. Los clubes intentan un año, o uno más uno. Y nosotros buscamos contratos más largos». Al otro lado de la mesa se sienta siempre un director deportivo, y entre ellos cada vez es mayor la sospecha con los treintañeros. No necesariamente por su talento, sino por su capacidad de mantenerse en el campo. Lo explica Miguel Ángel Corona, que hasta hace unas semanas ejercía ese cargo en el Valencia: «Hoy se mira mucho ese balance que hay entre rendimiento y coste. El rendimiento muchas veces puede ser subjetivo, pero el dato que es objetivo es la disponibilidad para competir y la disponibilidad para entrenar. Con esos dos valores y el coste del jugador, se hace un ratio. La lógica te dice que cuando pasas esa edad empieza a disminuir sobre todo la explosividad, la velocidad y elevas el riesgo de lesión y con ello la opción de que el balance entre rendimiento y coste te salga negativo». La ciencia refuerza esa mirada. «Nosotros desarrollamos sobre cinco o seis investigaciones centradas en grandes ligas y lo que observamos en todos los artículos de manera generalizada es que, a partir de los 27 o 28 años, cuando analizamos todos los puestos específicos en general, se produce un empeoramiento significativo de las variables estrella en el juego, que son básicamente las acciones de alta intensidad y los metros que recorren los jugadores en sprint. ¿Por qué decimos que estas variables son las variables estrella? Porque son aquellas en las que suceden las cosas importantes en el juego, es decir, donde se mete un gol, donde se quita un gol, donde aparece un penalti… varía un poco en función de los puestos, pero cada año se baja alrededor de un 2% en cada una de estas variables», explica Ezequiel Rey, doctor por la Universidad de Vigo en Ciencias del Deporte. Aunque cada jugador es un mundo, y mucho depende de cómo hayan llevado su carrera, lo cierto es que el paso del tiempo es inexorable: «Este descenso no sorprende porque biológicamente cumplir años implica una serie de problemas a nivel muscular en el ser humano. En el caso de los chicos, empeora los niveles de testosterona. Los niveles de testosterona son determinantes para mantener los niveles de fuerza y de masa muscular en los varones y esto desciende también en torno a los 30 o los 29 años. Todas las cualidades físicas que dependan de la masa muscular van a empeorar también. La pendiente es lo que puede cambiar, que sea un 2% o que sea más es lo que los cuerpos técnicos buscan cambiar». Cada vez llegan mejor; antes, en la Champions la edad media de los jugadores era entre dos o tres años menor porque no llegaban a mantener tanto el rendimiento, pero esta evolución no ha cambiado la mirada de los clubes. Eso supone un reto tanto para los jugadores como para sus representantes, pues llega un punto en el que el mayor anhelo del futbolista es alargar lo máximo posible la carrera, pues nada será lo mismo el día después de la retirada. «Para el jugador es una preocupación, porque va viendo cómo su carrera finaliza. Nosotros siempre intentamos a los 27 o a los 28, que es el momento de madurez, hacer un contrato largo, de cinco e incluso seis temporadas, ahí ya te plantas con 33 años y rebajas un poco la incertidumbre. Además, si a esa edad el jugador es fiable y no ha tenido lesiones puedes ampliar un poco más y ya te vas a los 34 o los 35», remarca Álvaro Torres. Las carreras de los futbolistas, por lo tanto, tienen una negociación clave poco antes de la treintena. Es ahí cuando todavía la confianza está plena y tiene mayor capacidad para marcar el ritmo de la negociación el futbolista. «Hay un porcentaje muy alto entre los 26 y los 30 en el que ese contrato será el mejor de tu vida, y eso dificulta las negociaciones, pero también hay que tener en cuenta que hay nuevos contratos como Arabia o incluso Brasil o México ahora, y eso puede dar un contrato más si deciden dar el paso a esos mercados», explica Corona. La edad es un factor, y de hecho hay proyectos, como el Chelsea o su club derivado, el Estrasburgo, que empiezan a prescindir completamente de los veteranos. La política de fichajes del Real Madrid, por poner otro ejemplo, también privilegia de manera clara jugadores todavía por hacer. Eso es así, pero cualquiera que esté en el fútbol sabe que un equipo sin cierta experiencia también se enfrenta a grandes problemas. «Por supuesto que se valora la experiencia, es importantísimo que haya jugadores que puedan guiar a los jóvenes y liderar un poco el vestuario. Lo que pasa es que esos jugadores normalmente son algunos de tu propia plantilla, que llevan tiempo en el equipo y se han convertido en referentes. Es más raro ir a buscarlo al mercado, porque también necesitan un conocimiento intrínseco del club y su idiosincrasia», cuenta Corona. Torres concuerda con esa idea: «Hoy ya no te facilita las cosas, hace 15 años cuando quedabas libres se te rifaban; ahora, cuidado, con 32 años, por muy libre que seas, hay veces que prefieren un jugador joven que se pueda revalorizar en un futuro» Son menos comunes, pero se encuentran casos. Modric es uno de los jugadores que más juega en el Milan, segundo en la Serie A, que entendió que su edad se compensa con el talento, suficiente para ayudar al equipo. Otro caso llamativo es el de Granit Xhaka, que ha fichado con 33 años por el Sunderland en Premier League. El equipo del norte de Inglaterra, recién ascendido, buscó en él un futbolista experto y con tiempo en la liga y la apuesta ha salido tan bien que es considerado uno de los mejores fichajes de la temporada. Las negociaciones tienen siempre algo de ajedrez, es importante conocer quién se sienta al otro lado y cómo suele operar. «Totalmente, el conocimiento del mercado te da para saber qué clubes apuestan por el rendimiento inmediato y a los que no les importa la edad, qué club apuestan por revalorizar sí o sí y no quieren veteranos … eso lo conocemos perfectamente, incluso sabemos qué entrenadores apuestan por rendimiento inmediato y cuáles por los jóvenes. Lo tenemos muy contrastado cómo opera cada club, cada país y cada mercado», explica el representante de You First. Introduce al entrenador en la conversación porque también es importante. Se da una paradoja, del mismo modo que los clubes sospechan de los veteranos porque no creen en su valor de futuro, en los técnicos el futuro no existe, pues viven de los resultados. «Es muy diferente. Cuando representas a un entrenador lo que te piden es entrar en Champions, ganar, Europa, no descender… lo que sea. Para el entrenador es muy distinto si le dan un año, o uno más uno, a si le dan tres o cuatro temporadas. Si tú me garantizas tiempo, un proyecto serio en el que yo pueda desarrollarlo y no me eches a los seis meses, yo apuesto por el criterio de revalorizar jugadores. Con tiempo. Pero si solo me das un año solo puedo pensar en un año, y eso te lo puede dar mejor un jugador de 30 que un joven. Es un dato importante, porque hoy en día es difícil que te den tres o cuatro años y eso choca con la idea de los clubes sobre el valor de reventa de los jugadores», reflexiona Torres. Todo está sujeto a cambio. Cada vez son más importantes los datos y tanto las direcciones deportivas como los agentes los usan a su favor. El representante siempre tratará de recordar los años de salud de su futbolista, sus costumbres frugales o la necesidad real de los equipos de encontrar perfiles que sean capaces de liderar, pero el director deportivo, cada vez más, remarca esa línea roja de los 30 años. Modric, mientras tanto, sigue jugando al fútbol.

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miércoles, 1 de abril de 2026

La deshonra del fútbol español queda a expensas de la FIFA

El fútbol vuelve a provocar un despertar amargo en España. El país se levantó abochornado por los tristemente célebres cánticos en el estadio del Espanyol en Cornellá durante el amistoso entre España y Egipto. «Musulmán el que no bote es, eeh», se gritó en amplio coro hasta tres veces, cada una más tenue, como burla o escarnio hacia los jugadores de Egipto, cuyo himno también fue silbado en una demostración de odio y nula educación. Ese bochorno del fútbol, de sus aficionados con posturas más radicales, queda ahora a expensas de la FIFA, un organismo supranacional que está en cuestiones del balón por encima de muchas soberanías de países. La FIFA impulsó en mayo de 2024 la denominada 'Postura global contra el racismo', una iniciativa de su dirección, encarnada en el presidente Gianni Infantino y secundada por las 211 federaciones miembro y destinada a erradicar toda clase de racismo del fútbol por todo el mundo con un enfoque de tolerancia cero. Los cánticos en Cornellá fueron reprobados por la Federación Española en primera instancia, al reclamar por megafonía en el descanso y en los videomarcadores del RCDE Stadium que cesaran las manifestaciones con tintes xenófobos o racistas. También fueron rechazadas las burlas religiosas por los integrantes de la selección española. Pedri, Grimaldo, Joan García y el seleccionador Luis de la Fuente. «Los violentos aprovechan el fútbol para tener su espacio. Hay que apartarlos de la sociedad, identificarlos y cuanto más lejos mejor. Es intolerable», había dicho De la Fuente antes de encararse de manera agria con un periodista a propósito del debut del portero Joan García. Especial valor tuvo la reacción de Lamine Yamal, el único musulmán de la selección española y el único que no dio una vuelta al estadio al final del partido para agradecer el apoyo a la afición. «Es algo intolerable. Usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas», escribió Yamal en Instagram. La FIFA, en su documento aprobado en el 74º celebrado en Bangkok hace dos años, se propuso convertir el racismo «en una infracción concreta, que se incluya obligatoriamente en los códigos disciplinarios de cada una de las 211 federaciones miembro de la FIFA». «La infracción diferenciará el racismo del resto de vulneraciones e impondrá sanciones concretas y rigurosas a todos los actos racistas, entre las que se incluirá la derrota automática en un partido», explicó la FIFA. La FIFA creó un panel de expertos, compuesto por futbolistas retirados, hombres y mujeres, que aconseja sobre estas acciones y supervisa su ejecución en todo el mundo. El panel está compuesto por 16 exdeportistas: George Weah, Emanuel Adebayor, Mercy Akide, Iván Córdoba, Didier Drogba, Khalilou Fadiga, Formiga, Jessica Houara, Maia Jackman, Sun Jihai, Blaise Matuidi, Aya Miyama, Lotta Schelin, Briana Scurry, Mikael Silvestre y Juan Pablo Sorín. El fútbol español se expone ahora a una sanción de la FIFA, que ya había puesto el foco en lo que sucedía en la Liga después de las denuncias de Vinicius en 2023 cuando fue insultado con tintes racistas en el campo de Mestalla. «El racismo es normal en la Liga. La competición cree que es normal, la Federación también y los adversarios lo alientan. Lo siento. El campeonato que alguna vez fue de Ronaldinho, Ronaldo, Cristiano y Messi hoy es de los racistas», publicó el brasileño del Madrid. En los últimos años en España se han vivido episodios como el Diakhaby con Cala en un Cádiz-Valencia, según el cual el primero acusó al segundo de haberle llamado «negro de mierda». Más reciente el jugador del Espanyol Omar El Hilali denunció al delantero del Elche Rafa Mir por decirle que «viniste en patera». Hasta la fecha las sanciones que ha impuesto la FIFA no han sido severas. Argentina, México, Perú y Uruguay recibieron multas de 20.000 francos suizos (unos 22.000 euros) por incidentes de matiz racista. Chile recibió una sanción de 70.000 francos suizos. El Código Disciplinario de la FIFA contempla sanciones incluso en casos en los que la federación no haya actuado con negligencia directa. En una primera infracción, las medidas pueden incluir la disputa de un partido con aforo reducido y una multa económica de 20.000 francos suizos. Si la FIFA fuese más severa, podría optar por partidos a puerta cerrada, deducción de puntos, prohibición de disputar encuentros en determinados estadios o incluso la exclusión de competiciones. Más daño le puede hacer a España la designación de la sede de la final del Mundial 2030 que organizará con Portugal y Marruecos. Madrid y Casablanca optan para acoger ese último partido del Mundial y, como dijo alguien en la Federación después de los cánticos, estas cosas no ayudan.

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martes, 31 de marzo de 2026

La seleción de RD Congo de Bakambu consigue el histórico billete para el Mundial

La selección de República Democrática de Congo consiguió este Miércoles Santo un histórico pase para la Copa del Mundo que se disputará el próximo verano en Canadá, México y Estados Unidos. El bético Cédric Bakambu fue protagonista de la clasificación tras derrotar a Jamaica en México. Axel Tuanzebe, futbolista del Burnley, anotó el único gol del partido tras un saque de esquina y certificó la presencia de República Democrática del Congo en un Mundial tras 52 años. La última vez que estuvo en este torneo fue cuando aún se denominaba Zaire en 1974. Ahora, compartirá grupo este verano con Portugal, Colombia y Uzbekistán, debutante esta última en este torneo. Cédric Bakambu, futbolista del Betis, jugó los 120 minutos que duró... Ver Más

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Egipto baja a la tierra a la selección

Egipto baja a la tierra a selección en una noche que venía con aroma de fiesta en Cornellá. La obliga pisar el suelo, poner los pies en la tierra y salir por unos días del estado idílico en que vive la tropa de Luis de la Fuente. Un choque de España con empate a cero. La selección fue pálida en el primer tiempo y reconocible en el segundo, pero no concretó y se quedó esta vez sin confeti. Un grupo de jóvenes se dirige al Estadio RCDE desde la parte alta de Cornellá. Al llegar a una plaza en las inmediaciones del campo del Español, sus ojos expresan la sorpresa del momento. La glorieta repleta de bares está llena de seguidores con banderas de España. «Esto no lo había visto en Cataluña», dice uno de los chavales. En una atmósfera favorable y entusiasta, sin una bandera independista en el recinto, la selección se mide a Egipto con el ruido del portero Joan García de fondo, el único al que se pita en la presentación de los equipos como exportero que traicionó la causa del Español. Una atmósfera también estúpida y xenófoba por parte de un sector de la grada, que desde bien temprano empezó a entonar un cántico deplorable. «Musulmán el que no bote, eh», chilló un grupo reducido de la parroquia, que fue secundado por una minoría. La megafonía avisó en el descanso que cesaran esos mensajes reprobables. El amistoso es un experimento para Luis de la Fuente. Ensaya con los suplentes, solo Lamine Yamal en la nómina de titulares. En la portería, como estaba cantado, David Raya, una defensa nueva con Mosquera muy dubitativo y Pedro Porro con exceso de fogosidad. Por el centro del campo Carlos Soler en el eje, Fornals de volante y Dani Olmo en el avanzado. Ninguno se ganó el derecho a discutir su plaza a futbolistas con más empaque y mejor toque, más técnica, más fluido todo, como Pedri, Rodri o incluso Fermín por delante de Olmo. Y en la delantera, Barrenechea con mucha soltura, desparpajo para desbordar y buenos centros. Ferran y Lamine, habituales en la selección, brillante en el primer tiempo Yamal con sus regates, desbordes y pases con el exterior. Sucedió que Egipto, un país con plaza en el Mundial, jugó sin miedo, con un descaro sobresaliente, haciendo inútil la habitual presión eficaz de España en campo contrario. Buena técnica de los africanos, paciencia en la elaboración y plan de amenaza en ataque. España suele gobernar los partidos a partir de una posesión del balón muy superior, pero Egipto le robó el balón, lo manejó con criterio, buscó el ataque y propagó su espíritu con la mejor ocasión de la primera parte: un gran disparo de Marmoush que repelió el poste. Buscó y mereció el gol Egipto, avances enlazados desde atrás, poca rifa de la pelota, siempre en posición de permitir jugar al hombre libre. Su control del partido creció con el paso de los minutos y obligó a De la Fuente a dejar señalados a Fornals, Soler y Olmo, sustituidos por Rodri, Pedri y Fermín. España había perdido la hegemonía con un agujero notable por el centro del campo. Con Rodri, Pedri y un exuberante Fermín en el césped, el partido gira inevitable hacia España. Rodri y Pedri cambian la dinámica de cualquier duelo, trastocan campeonatos, deciden títulos. Y Fermín ha entrado en su onda óptima y se muestra incontenible, arranques de pura potencia, combinados con calidad y llegadas al área. Con su uniforme reconocible, la selección se siente cómoda, presiona con la confianza de que el balón le hará caso, se someterá a la voluntad de Pedri y Rodrigo. Ha entrado Víctor Muñoz, con cara de seleccionable para el Mundial, incisivo y rápido por los dos costados. Egipto ya solo amenaza en contragolpes. Los cánticos xenófobos han cesado. La segunda mitad es una sucesión de ocasiones para la selección, cuyo caudal de juego se abastece por todos los flancos. La tiene Fermín por dos veces en el área, también Pedri solo ante el portero Shobeir, que se erige con sus paradas en el héroe egipcio. La selección se enrabieta y quiere, no parece un amistoso, hay tarjetas, pérdidas de tiempo, camillas, lesionados y hasta un expulsado . Egipto también sabe protegerse, aunque la impresión es que el gol debe ser cuestión de tiempo. A España le ha cambiado la cara y muestra variedad de registros para superar a su rival. Grimaldo chuta una falta al larguero, se suceden los saques de esquina, Fermín aprieta, pero el gol no llega. España y el público de Cornellá se quedan esta vez con las ganas.

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lunes, 30 de marzo de 2026

Capdevila: «Habrá a quien no le guste ver a España, pero aquí somos un club abierto a todos»

En España viven casi 50 millones de personas, pero solo once podrán contar a sus nietos que fueron titulares del equipo campeón en la final del Mundial 2010 . Joan Capdevila (Tárrega, 48 años) es uno de ellos. El responsable de las relaciones institucionales deportivas del Espanyol, uno de los equipos en los que jugó (At. Madrid, Deportivo, Villarreal, Benfica...), ejerce de anfitrión en el regreso tres años después (entonces se rompió un vacío de 18 años sin pisar Cataluña) de la Roja a Cornellá. ¿Se pasan más nervios en el césped o en el palco? ¡Hombre! En un palco, por supuesto. Antes sabía cómo estaban mis compañeros, ahora los jugadores saltan al césped y no sé cómo ha ido la semana. Trabajo mucho, pero controlo menos. Además, dos años en el Espanyol son como diez, que con lo que hemos vivido desde el Covid... ¿Cómo ha cambiado el fútbol desde 2010? Las redes lo han cambiado todo en el fútbol. Cuando ganamos el Mundial solo había Messenger. Ahora todo el mundo está mucho más encima del futbolista. Diría que hay menos talento y más condición física. Ahora todos los jugadores son atletas. Nos centramos más en los resultados que en la formación y hay mucha presión, muchos niños no muestran toda su capacidad por miedo a fallar. Me gustaría que se priorizara más el talento. En la selección por ejemplo sí se ha estado haciendo bien y ahora estamos recogiendo los frutos del trabajo de la sub-16, 18, 21... ¿Ve más locura parental en los partidos de su hijo que en los que jugaba usted? Claro. Los padres son los principales culpables de todo esto. Hay fines de semana que me pongo triste. El fútbol formativo es sobre todo para que los niños aprendan a superar sus problemas y enfrentarse al error. A veces queremos que un niño de diez años juegue como uno de 30 y es imposible. Yo he visto padres que si su hijo juega mal el sábado por la mañana cambian los planes del fin de semana. Si tenían previsto ir a comer a un restaurante o lo que sea... ¿En serio, tío? Los jugadores ahora son atletas pero con el horario que proponen las competiciones parece que no les queda otra. A veces hablo con Rafa Marañón, que está también en la junta directiva del club, y me bromea: «Claro, tú has jugado 60 partidos con la selección porque jugábais cuatro partidos al mes, yo cuatro al año». Y ahora ha vuelto a acelerarse todo. Por intereses económicos, no nos engañemos, pero no sé hasta qué punto se están planteando que este calendario no será viable. Es malo para la salud, porque si muchos de mis excompañeros ya veo que el fútbol les ha dejado deteriorados... Esto tiene unas consecuencias para afrontar la vida después del fútbol, es un deporte que te deja muy mermado. Hay que poner algo más de sentido común, no puede ser que haya fútbol todos los días de la semana. Antes el verano era de descanso, pero es que ahora también juegan. Menos mal que al menos ahora hay cinco cambios... Un futbolista que tiene que ir a jugar a Qatar o a Arabia Saudí, ¿tiene dilemas morales? Cada uno tiene su opinión, pero son profesionales. Solo faltaría que dijeran que no quieren ir. Ir a estos países está trayendo ventajas para el fútbol español, y, de nuevo, es un tema económico. Si no, jugaríamos todos en nuestros países. Todos están yendo ahí: Italia, Francia... Pero claro, imagínate que llega el Espanyol a la Supercopa y cada aficionado tiene que pagar dos mil euros para viajar. Muchos aficionados no podría ir. ¿Cómo era la relación entre culés y merengues en el vestuario de la España de 2010? Jamás viví un día de mal ambiente. La época de Mourinho vino más tarde y yo ya no estaba, y si hubiera estado no hubiera pasado nada. En ese momento era impensable hablar de cualquier cosa mala entre ambos equipos. Incluso diría que tuve la suerte de vivir un momento de alegría entre rivales, que justamente fue una de las claves del éxito, que éramos como hermanos. Porque Francia en 2010 era brutal, pero estaba rota y su vestuario era un polvorín. Duraron dos o tres partidos. ¿Ve alguna similitud entre la selección actual y la de 2010? El talento. Nunca sabes qué puede pasar en un Mundial. Nadie pensaba que fuéramos a ganar, pero con grupo y talento... Lo teníamos todo. ¿Quién ganaría en un partido? ¿La España de 2010 o de 2026? Yo creo que nos ganarían, nosotros tenemos quince años más ahora... ¿No se moja? Las comparaciones no les benefician. No es adecuado porque por ejemplo nosotros jugábamos sin extremos. El más extremo tal vez era Pedro... Es un estilo muy diferente, aunque mantienen la posesión. Venga, si ganan el Mundial empate, si no ganamos nosotros. Es un orgullo que el Espanyol esté liderando la vuelta de España a Cataluña, ¿no cree? Considero que es un tema deportivo, no político. Todos tenemos que tener las mismas oportunidades: andaluces, gallegos, castellano-manchegos o catalanes. Si la gente lo ve como un tema político nos estamos equivocando. En este caso la Federación ha llegado a un acuerdo con el Espanyol, pero puede venir a otros estadios. ¡Ojalá! Esto ha de ser una fiesta. No voy más allá de eso. Habrá a quien no le guste ver a España y cada uno que piense lo que quiera. Está el Camp Nou, Montjuic... Pero nosotros tenemos un estadio con una capacidad ideal y moderno. Pero igual otro día a la Federación le interesa un campo de 80.000. ¿De verdad cree que al Barça daría su estadio a España? Uf... No lo sé. Nosotros somos un club abierto a todos, aquí no entendemos de razas, culturas ni religiones. En Cornellà también se ha jugado un Marruecos-Chile, ha habido conciertos... ¿Se siente el Espanyol agraviado por los cinco millones que dejó de ingresar por no llamar De la Fuente a Joan García en sus tiempos de perico? A ver, hay que pensar que esto no es de un día para otro. Tarde o temprano iba a acabar yendo. Ahora van cuatro porteros y efectivamente poco a poco está entrando en el equipo. El seleccionador toma esta decisión obviamente pensado en el futuro, no es una cosa puntual de un día. Y, ostia, ¡bendito problema tener cuatro porteros! Si algún día soy entrenador estaré encantado de tener este problema. Joan está haciendo números y puede ser el portero de España durante muchos años. Nosotros con él hicimos una gran operación. Y al final tampoco fue a la selección cuando llegó al Barça, le han llamado ahora a lo largo de la temporada. Usted se mueve mucho por los palcos, ¿siente que en los clubes hay un malestar generalizado con los árbitros? Esto siempre es igual. Explicas lo que nos pasó en Mallorca el otro día y te contestan: «Sí, pero nosotros en la jornada seis...». Todos han tenido experiencias negativas durante esta temporada. Es normal, pero a nosotros se nos ha juntado en cinco partidos. Si me preguntaras como Joan Capdevila socio seguramente diría otra cosa, pero como representante institucional te digo que estamos dolidos especialmente por el arbitraje de Mallorca, que ya va siendo hora que alguien dé explicaciones. Porque una la pasamos, dos también, pero es que ya... Y no es este año, es que viene de varios seguidos y en los mismos lugares. Ostras, no sé, que no quede impune con el 'pobrecitos'. No, no, que ya son varias. No pondremos la otra parte de la cara si nos dan un golpe. ¿Las relaciones con el CTA son fluidas? No lo sé, ese no es mi trabajo, pero yo sé que cada semana hay informes, que esto no es solo salir en la prensa, una carta y ya está. El club trabaja siempre internamente en el momento adecuado. La gente dice que no protestamos pero sí lo hacemos, internamente y a través de los procesos adecuados.

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